Confirma primer ministro cinco muertos por Dorian en Bahamas

País-Mundo

Nueva York.- Al menos cinco personas murieron en las Bahamas por el paso devastador del huracán Dorian, confirmó hoy el primer ministro, Hubert Minnis, quien admitió que "estamos en medio de una tragedia histórica".

Al hablar de los daños "sin precedentes y extendido" causados por el huracán Dorian, Minnis aseguró que las muertes se registraron en las islas de Abaco, las más afectadas por el huracán.

El fenómeno se ralentizó en las últimas horas, al bajar a categoría 4, y vientos máximos sostenidos de 200 kilómetros por hora.

Los equipos de socorristas que esperan obtener una mejor evaluación del "daño catastrófico" reportado en regiones de Abaco todavía esperan que se aclaren las condiciones climáticas, dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Darren Henfield, a la emisora estatal ZNS, citada por la agencia noticiosa italiana Ansa.

"Tenemos informes de víctimas. Tenemos informes de cuerpos vistos", precisó. "No podemos confirmar esos informes hasta que salgamos y lo veamos", añadió

Dorian, en ruta a Estados Unidos, dejó en las Bahamas escenas de "devastación sin precedentes".

El balance en el archipiélago parece destinado dramáticamente a aumentar: las imágenes representan una catástrofe nacional, con al menos 13 mil casas dañadas o destruidas e informaciones no confirmadas de muchos muertos y cuerpos por las calles, dijo la fuente.

Dorian descargó toda su furia sobre las Bahamas como huracán de categoría 5, la más alta posible, azotando por más de 24 horas con ráfagas de viento de hasta 340 kilómetros por hora.

"Estamos en guerra y somos atacados sin armas para defendernos", describió Minnis, invitando a todos a quedarse cubierto sin aventurarse, donde la situación permanece extremadamente peligrosa.

 

Entre las inundaciones y el apagón en la mayoría de las islas, los esfuerzos de los socorristas proceden lentamente, con algunas áreas sumergidas por el agua que resultan inalcanzables.

"Ruega por nosotros", fue la apelación de Minnis.

Mientras pierde fuerza y desciende a la categoría 4, Dorian ahora es una amenaza para Florida, con vientos que soplan a 155 millas por hora (cerca de 250 kilómetros por hora).

Un huracán de categoría 5 con vientos sostenidos de 157 millas por hora. Todas las precauciones del caso fueron adoptadas en el Estado: cinco puertos fueron cerrados, así como varios aeropuertos. Los vuelos cancelados son alrededor de 1.275, la mayor parte de ellos en la escala de Fort Lauderdale.

En las próximas horas es esperado el cierre del aeropuerto de Orlando.

Las escuelas a lo largo de la costa también fueron cerradas al menos hasta el próximo miércoles, los hospitales y hogares de ancianos evacuados.

"Es necesario permanecer vigilantes y seguir las órdenes. Evacuen ahora que tienen tiempo", advirtió el gobernador Ron DeSantis, quien instó a mantener la guardia alta aunque la trayectoria de Dorian sigue siendo incierta.

Dorian es esperado "peligrosamente" cerca de las costas de Florida, incluso una leve desviación a pocos kilómetros hacia el oeste, es decir a tierra firme, podría traducirse en efectos devastadores para el Estado.

Por ahora no está previsto que el huracán toque tierra directamente allí: según las últimas informaciones, debería avanzar hacia Florida y luego ir a Georgia y a Carolina del Norte y del Sur. Los cuatro estados ya declararon una emergencia y ordenaron evacuaciones obligatorias a lo largo de las costas. La medida más extrema se tomó en Carolina del Sur, que ordenó el traslado de un millón de personas.

El presidente estadounidense, Donald Trump, en tanto, aprobó la declaración de emergencia para todos los Estados involucrados, abriendo de hecho el camino a las ayudas federales. Ayudas sobre las cuales ya se generó polémica: incluso si la Agencia Federal de Emergencias de Gestión, la protección civil estadounidense, aseguró la idoneidad de los recursos disponibles, muchos critican la reciente decisión de Trump de trasladar parte de los fondos de la agencia para la construcción del muro con México. Una decisión tomada justo al comienzo de la temporada de huracanes.

Después de cancelar el viaje programado a Polonia, el magnate está siguiendo el desarrollo de Dorian desde su campo de golf en Virginia, manteniéndose en contacto con los gobernadores y con la protección civil.

En la mira del huracán está uno de los Estados más importantes para su reelección a la Casa Blanca el año próximo, es decir la Florida, donde entre otros está su resort de Mar a Lago.

Y Trump, consciente de lo que les pasó a los Bush padre e hijo, ambos abandonaron la Casa Blanca poco después los huracanes Andrew en Florida y Katrina en Nueva Orleans, él quiere evitar que la historia se repita.

En tanto la Cruz Roja estadounidense se prepara para socorrer a 60.000 personas en Florida, Georgia, Carolina del Norte y del Sur. Ya 2.600 personas en Florida encontraron reparo en refugios preparados por esa entidad humanitaria, que pide donaciones de sangre y económicas para hacer frente a la emergencia.