07/10/2026 01:52:00 p. m.
En una decisión radical que sacudió al comercio en el sur de México, los habitantes de Santa Catarina Juquila, Oaxaca, aprobaron un veto absoluto en su territorio: a partir de ahora, queda estrictamente prohibida la venta y distribución de cualquier producto de Bimbo y Barcel.
Si te estás preguntando por qué una comunidad decidió cerrarle las puertas a estas marcas de alimentos, la respuesta está en una medida comunitaria sin precedentes. Aquí te contamos las razones detrás de este veto y las drásticas reglas ambientales que ya entraron en vigor.
La histórica decisión no fue tomada por un simple decreto del presidente municipal, sino por la Asamblea de Pueblo, el máximo órgano de decisión colectiva en la comunidad.
Mediante un acuerdo confirmado por el gobierno municipal, se determinó prohibir la venta y distribución de Bimbo y Barcel como parte de un paquete de medidas para reducir los residuos y eliminar el uso de plásticos en la localidad.
Cabe destacar que las autoridades municipales no explicaron públicamente por qué eligieron específicamente a estas dos marcas, ni compartieron un estudio de cuánta basura generan.
Tampoco existe una lista oficial detallada de productos prohibidos, y aunque en redes y medios locales se rumoraba que el veto incluía a todo Grupo Bimbo (como Marinela), la orden oficial de la asamblea menciona con total precisión únicamente a Bimbo y Barcel.
Oaxaca es famoso por sus leyes estrictas sobre la alimentación; de hecho, en 2020 el Congreso del Estado aprobó restricciones para vender comida chatarra y refrescos a menores de edad. Sin embargo, lo que pasa en Juquila es completamente diferente por dos razones:
No es una ley de salud para niños, es un acuerdo ambiental integral de la propia gente del pueblo.
No regula ingredientes, sino que veta directamente la comercialización de dos marcas específicas y frena en seco a sus camiones repartidores.
La prohibición de estas marcas de pan y botanas viene acompañada de cambios muy estrictos en el Bando de Buen Gobierno para el manejo diario de la basura.
Queda estrictamente prohibido que las tiendas entreguen bolsas de plástico. Ahora los clientes están obligados a llevar sus propios recipientes, botes o bolsas reutilizables para hacer las compras.
Los comercios deben tener sus propios cestos de basura afuera del local, mientras que los vecinos tienen la obligación de mantener limpia el área frente a sus casas.
A partir de agosto, separar los residuos dejará de ser una sugerencia. El municipio anunció que el servicio de recolección no se llevará la basura que no esté correctamente separada y, además, se aplicarán sanciones económicas a quienes ignoren la regla.
Para ayudar con la tarea, el ayuntamiento incorporará un nuevo vehículo recolector de menor tamaño, diseñado exclusivamente para entrar a las calles y zonas más angostas del municipio donde los camiones grandes no cabían.