07/10/2026 11:38:00 a. m.
La dolorosa eliminación de la Selección Mexicana en los octavos de final del Mundial 2026 ante Inglaterra no solo rompió el corazón de millones de aficionados, también dejó temblando la cartera de los directivos.
Además de despedirse de la Copa del Mundo en la cancha del Estadio Azteca (rebautizado como Estadio Ciudad de México para este torneo) tras caer 3-2 en un partido cardíaco, el Tri se llevó a casa una multa económica de la FIFA.
Afortunadamente, esta vez el castigo no tuvo nada que ver con el famoso grito de la afición en la tribuna, sino puramente con el juego rudo y la calentura de los futbolistas dentro de la cancha.
En los torneos oficiales, las tarjetas no solo significan la posibilidad de perderse el próximo juego; también vienen con una factura integrada que la Federación Mexicana de Futbol (FMF) debe pagar de manera obligatoria.
Durante el encuentro de octavos contra los ingleses, dos jugadores clave del Tri terminaron pintados de amarillo:
El reglamento del Mundial 2026 estipula que cada tarjeta de amonestación cuesta 10 mil dólares.
Al sumar los dos cartones preventivos, la multa total ascendió a 20 mil dólares (poco más de 360 mil pesos mexicanos según el tipo de cambio).
Como el Tri ya está eliminado y de vacaciones, este castigo no afecta en lo absoluto la parte deportiva, por lo que todo se reduce a un golpe meramente financiero para la FMF.
El reglamento para esta Copa del Mundo tiene tarifas fijas y muy claras en dólares por cada tarjeta que saca el árbitro:
Tarjeta amarilla: Tiene un costo de 10 mil dólares y se acumula para posibles suspensiones.
Doble amarilla (Expulsión): Cuesta 15 mil dólares y castiga al jugador con un partido obligatorio en la congeladora.
Tarjeta roja directa: Es la más severa, con una multa de 20 mil dólares, además de la suspensión inmediata y la revisión del caso por si el castigo deportivo debe ser más largo.
Estas multas de cajón las paga la federación de cada país y van por separado de los partidos de castigo que le den al futbolista.
Si sirve de consuelo para los fanáticos, los futbolistas mexicanos no fueron los únicos que perdieron la cabeza en el terreno de juego.
A los ingleses, la clasificación a la siguiente ronda les costó una sanción mucho más severa debido a su mal comportamiento.
Inglaterra terminó el partido con cuatro tarjetas amarillas y un jugador expulsado.
Al sumar un total de cinco sanciones disciplinarias en el mismo encuentro, la FIFA activó de inmediato una cláusula por "conducta inapropiada en equipo", lo que significa que su federación tendrá que pagar una multa bastante superior a la de México. Eso sí, ellos sí siguen vivos en la competencia.