04/22/2026 08:20:00 a. m.
El mercado global de bebidas vive una transformación silenciosa pero profunda. Lo que antes era una rutina un café por la mañana o un refresco al mediodía hoy se ha convertido en una experiencia personalizable, funcional y disponible a cualquier hora.
En este nuevo escenario, gigantes como Nestlé y Starbucks han decidido unir fuerzas para capitalizar una tendencia clave: el auge del café frío.
La alianza entre ambas compañías da vida a "Starbucks Coffee Craft", un concentrado premium diseñado para preparar bebidas estilo cafetería desde casa.
Disponible en versiones como Rich Black y Signature Caramel, el producto permite al consumidor decidir cómo, cuándo y con qué preparar su bebida: agua, leche o alternativas vegetales. La apuesta no es menor: trasladar la experiencia de cafetería al hogar sin sacrificar calidad ni personalización.
El café ha dejado de ser exclusivo de las mañanas. Nuevos formatos, como los desarrollados por marcas como L´OR, que ha lanzado cápsulas específicas para bebidas frías, reflejan un cambio en los hábitos de consumo.
La innovación ya no solo está en el envase, sino en el diseño del producto, con perfiles de tueste adaptados para disfrutarse en frío.
Este fenómeno amplía las ocasiones de consumo: el café ahora compite con refrescos, jugos o incluso snacks, posicionándose como una opción versátil a lo largo del día.
En paralelo, las bebidas funcionales ganan terreno. La marca Living Things ha apostado por una soda prebiótica sabor Cherry & Lime que combina beneficios digestivos con una experiencia sensorial atractiva. Baja en azúcar, sin edulcorantes y con cultivos vivos, esta propuesta busca conquistar a consumidores que exigen más que hidratación.
Aquí surge una nueva regla del mercado: lo saludable debe saber bien. La nostalgia de sabores clásicos, como la cereza con lima, se mezcla con ingredientes funcionales, creando productos que equilibran bienestar y placer.
En el segmento alcohólico, la tendencia es clara: premiumización. Marcas como Patrón han lanzado expresiones como Patrón 100, con alta graduación alcohólica y procesos tradicionales que resaltan el origen del agave. Más que una bebida, se vende una historia.
Al mismo tiempo, propuestas innovadoras como DRAM5 rompen con lo convencional al ofrecer degustaciones sin etiquetas, donde el consumidor descubre los sabores sin prejuicios de marca.
La competencia, por tanto, ya no se limita a productos similares. Hoy, un café frío puede rivalizar con un refresco o una bebida funcional dependiendo del contexto. Para la industria, esto abre una oportunidad clave: no solo atraer nuevos consumidores, sino lograr que los actuales consuman más, en más momentos.
En 2026, el mensaje es claro: la bebida ya no es solo lo que tomas, sino cómo, cuándo y por qué la eliges.