¿Dónde está la felicidad?

Este año, México cayó 23 lugares en el Ranking de la Felicidad, según una consultora global de análisis (Gallup) y la ONU. Pasó a ocupar el lugar 46, siendo que entre los años 2017 y 2019 se ubicaba en el puesto 23.

La felicidad ha llegado a ser hasta un tema de misterio, un propósito de vida, una misión imposible, una bonita idea o en general, el principal objetivo del ser humano. Muchas cosas giran en torno a ella, cada decisión y movimiento, lleva como fin acercarnos a la felicidad.

Estamos tan acostumbrados a pensar que las circunstancias que nos rodean son la fuente de nuestra felicidad y vivimos con la ilusión de que nos pasen cosas buenas y de tener suerte en nuestro día para estar bien.

De hecho, el mundo nos ha enseñado que si las cosas no salen como queremos, debemos sentirnos tristes y miserables, pero, como la vida nunca sucede en un 100 % como deseamos con tanta fuerza, nos encontramos molestos, preocupados, desmotivados y ansiosos; incluso, exigimos que la situación cambie para que podamos recuperar nuestra felicidad.

¿Por qué seguimos determinando nuestra felicidad por agentes externos o que no podemos cambiar?

Solemos equiparar nuestra felicidad al trato que nos dan los demás, o a nuestros éxitos, a un trabajo o título profesional y no faltará quien aún espere sacarse la lotería para poder ser feliz.

Muchos otros hacen que su felicidad dependa de cosas que ya no están en sus manos, como el pasado, se impiden a sí mismos ser felices, porque repasan continuamente sus errores, porque no se perdonan sus acciones, porque creen que el pasado y todo lo malo que les sucedió los ha condenado.

De una forma u otra, estas personas han decidido que no merecen ser felices, por esas situaciones, por esas personas... pero dejar que las cosas u otros decidan si somos o no felices es la peor forma de esclavitud.

¿Dónde está la felicidad? Decirte que la felicidad está dentro, que depende de ti, aunque es totalmente cierto, quizá sonará bastante trillado, así que, sólo te diré una sola cosa: la felicidad se palpa cuando somos conscientes de nuestra existencia.

Y sólo valoramos la vida si somos conscientes de nuestra mortalidad, de que ahora mismo podrías bien caer muerto, de que alrededor de 150 mil personas al día, no despiertan y cualquiera de estos, podrías ser tú.

Sí, sabemos que vamos a morir, pero vivimos como si fuéramos inmortales, por eso hoy despertaste y no te detuviste a pensar el maravilloso regalo que recibiste.

Y si también despertaron las cuatro o cinco personas que te importan en este mundo, eres doblemente bendecido. Si eres consciente de esto, cada día ¿desperdiciarías el tiempo quejándote? ¿te permitirías sentirte miserable? ¿te sentirías triste y desmotivado?

Despierta y pregúntate ¿estoy vivo?; Si lo estas, ¿Por qué no te regalas una gran sonrisa?; Si no lo estás y sólo en ese caso, bueno, te disculpo.


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