07/17/2026 08:10:00 a. m.
Durante las olas de calor, bajar el aire acondicionado al mínimo parece la solución más rápida. Sin embargo, especialistas advierten que hacerlo no enfría más rápido la habitación y sí incrementa el consumo eléctrico y el desgaste del equipo.
Con temperaturas que superan fácilmente los 40 grados en varias regiones del país, el aire acondicionado se ha convertido en un aliado indispensable para miles de familias. Ante el intenso calor, muchas personas recurren al mismo truco: programar el minisplit a 16 o 18 grados con la idea de enfriar el hogar en menos tiempo.
Pero esa práctica, aunque común, es uno de los errores más frecuentes.
Contrario a la creencia popular, los sistemas de aire acondicionado no expulsan aire más frío por elegir la temperatura mínima. Su funcionamiento consiste en extraer el calor del ambiente a un ritmo constante, por lo que bajar el termostato únicamente hace que el compresor permanezca encendido durante más tiempo intentando alcanzar esa temperatura.
En otras palabras, colocar el equipo a 16 °C no hará que la sala o la recámara se enfríen más rápido que si estuviera configurado a 24 °C.
Especialistas en climatización coinciden en que el punto ideal para combinar confort, eficiencia energética y ahorro económico se encuentra entre 24 y 26 grados Celsius.
Este rango permite mantener una sensación térmica agradable al interior de la vivienda, al mismo tiempo que reduce el consumo de electricidad y evita un esfuerzo innecesario del equipo.
Incluso ajustar el aire acondicionado a 24 o 25 grados puede representar un ahorro considerable durante los meses de mayor demanda eléctrica.
Además de incrementar el gasto de energía, mantener el aire acondicionado en temperaturas muy bajas puede generar otras consecuencias:
Aunque 24 a 26 grados es la recomendación general, el ajuste puede variar según el lugar de la casa y la cantidad de calor que reciba.
En habitaciones con fuerte exposición al sol o durante actividades como cocinar, puede ser conveniente bajar temporalmente la temperatura a un rango de 20 a 22 grados. En cambio, durante la noche o en espacios con poca entrada de calor, mantener entre 23 y 26 grados suele ser suficiente para descansar cómodamente.
Más allá del número que aparece en el control remoto, existen acciones sencillas que mejoran el rendimiento del aire acondicionado: