07/11/2026 11:00:00 a. m.
Hablar de Helados Dolphy es hablar de una tradición que ha acompañado a varias generaciones de mexicanos.
Aunque para muchos se trata de una marca relativamente joven, su historia tiene raíces que se remontan a más de seis décadas y está estrechamente ligada a Helados Bing, una de las cadenas de helados más emblemáticas que surgieron en Guadalajara.
Años después, la empresa inició una etapa de cambios tras una asociación con Unilever. Sin embargo, la familia propietaria decidió separarse del negocio y emprender un nuevo proyecto que mantuviera viva la tradición de los helados artesanales que conquistaron a miles de familias.
Fue así como en 1999 nació Helados Dolphy. La nueva marca surgió justo cuando el mundo se preparaba para despedir el siglo XX y recibir un nuevo milenio, con la intención de ofrecer un concepto renovado sin perder la esencia que hizo famosa la receta original creada por Adolph B. Horn.
De hecho, el propio nombre de Dolphy representa un homenaje a su fundador. La marca reconoce que, aunque era un proyecto nuevo, contaba con décadas de experiencia en la elaboración de helados, gracias al legado del creador de Helados Bing.
En 2008, tras el fallecimiento de su fundador, la familia González vendió la compañía a un nuevo grupo directivo encabezado por Claudio Triches, quien impulsó una reestructuración del negocio para fortalecer su modelo de franquicias, mejorar la rentabilidad y consolidar la expansión de la marca en distintos estados del país.
Uno de los sabores que mejor representa esa herencia es Espuma de Ángel, considerado por muchos clientes como un clásico que despierta recuerdos de infancia y mantiene vivo el legado de Helados Bing.
En Los Mochis, Helados Dolphy se ha convertido en una alternativa para quienes buscan refrescarse durante las altas temperaturas que caracterizan a la región.
Actualmente cuenta con sucursales sobre el:
Precisamente esta última corresponde a la apertura más reciente de la cadena en la ciudad, inaugurada el pasado 25 de junio de 2026, fortaleciendo así la presencia de la marca en el municipio y ampliando las opciones para disfrutar de sus tradicionales helados.
El crecimiento de Dolphy también se refleja en su modelo de negocio. Actualmente, el costo estimado para adquirir una franquicia de la marca oscila entre 800 mil y 1.2 millones de pesos, dependiendo del formato y características del establecimiento.
Con una historia que une tradición, nostalgia e innovación, Helados Dolphy continúa consolidándose como una marca que ha sabido mantener vivo el legado iniciado por Helados Bing, ofreciendo sabores que evocan recuerdos y que siguen conquistando el paladar de nuevas generaciones de mexicanos.