07/06/2026 01:25:00 p. m.
La guerra en Medio Oriente continúa pasando factura al campo sinaloense. Aunque el conflicto se desarrolla a miles de kilómetros de distancia, sus efectos siguen reflejándose en la comercialización del garbanzo, uno de los cultivos de exportación más importantes de Sinaloa, donde los productores enfrentan bajos precios, altos costos logísticos y ventas lentas.
El presidente de la Junta Local de Sanidad Vegetal del Valle del Évora, Manuel Gumaro López Cuadras, explicó que este ciclo agrícola resultó muy distinto al anterior debido a una combinación de factores internacionales que terminaron desplomando el valor del grano.
"El garbanzo este año se comportó de una manera distinta al ciclo pasado. Tuvimos una diferencia importante en el tipo de cambio y luego vino la guerra entre Irán e Israel, lo que elevó los costos de los fletes marítimos y puso nerviosos a los compradores", señaló.
Detalló que mientras el año pasado el garbanzo llegó a comercializarse cerca de los 21 pesos por kilogramo, este ciclo las operaciones se realizaron entre 14 y 16 pesos, además de que los rendimientos agrícolas fueron menores, con promedios de apenas 1.5 a 1.6 toneladas por hectárea.
"Si corremos el lápiz, no sacamos ni siquiera los costos", lamentó el dirigente agrícola.
López Cuadras indicó que el conflicto en la región del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas del mundo, sigue afectando la logística internacional. Los comercializadores reportan dificultades para conseguir navieras y, cuando las encuentran, los costos de transporte son considerablemente más altos.
"La producción sigue saliendo despacio. Los comercializadores nos dicen que no encuentran navieras y, cuando encuentran, los costos son muy elevados. Están esperando que se normalice el conflicto para que bajen nuevamente los fletes", explicó.
La advertencia coincide con análisis internacionales que señalan que, pese a la reapertura gradual del estrecho de Ormuz, las cadenas logísticas tardarán más tiempo en recuperarse y los costos de transporte seguirán elevados, afectando el comercio agrícola y alimentario mundial.
El dirigente recordó que durante enero participaron por segundo año consecutivo en una feria internacional en Dubái para buscar nuevos compradores; sin embargo, encontraron un mercado más competido, con países como India, Argelia y Australia ofreciendo garbanzo entre 300 y 350 dólares por tonelada más barato que el año anterior.
Ante este panorama, muchos productores han optado por almacenar parte de su cosecha con la esperanza de que el precio mejore conforme se estabilice la situación internacional.