06/05/2026 12:09:00 p. m.
Con la llegada de las lluvias, los paisajes de Creel, en la Sierra Tarahumara de Chihuahua, adquieren una belleza única que atrae a miles de visitantes cada año.
Cascadas con mayor caudal, bosques cubiertos de verde intenso y lagos rodeados de niebla convierten a este Pueblo Mágico en uno de los destinos más impresionantes del norte de México.
Entre los sitios que cobran vida durante esta temporada destacan Cusárare, Recowata y Arareco, tres rincones naturales que ofrecen experiencias diferentes para quienes buscan aventura, descanso y contacto con la naturaleza.
La Cascada de Cusárare es uno de los principales atractivos de la región. Con una caída de aproximadamente 30 metros de altura, se encuentra rodeada por bosques de pino y encino que se vuelven aún más espectaculares durante la temporada de lluvias.
El incremento en el caudal transforma la cascada en una enorme cortina de agua que desciende entre las rocas rojizas de la Sierra Tarahumara.
Otro de los lugares imperdibles son las aguas termales de Recowata, ubicadas en el fondo de una barranca. Sus manantiales mantienen temperaturas cercanas a los 35 grados centígrados y ofrecen un contraste perfecto con el clima fresco de la sierra.
El recorrido para llegar al sitio permite apreciar paisajes montañosos, arroyos y vegetación característica de la región.
A pocos kilómetros de Creel se encuentra también el Lago de Arareco, uno de los paisajes más emblemáticos de Chihuahua. Rodeado por extensos bosques y curiosas formaciones rocosas, este cuerpo de agua destaca por su característica forma de herradura, origen de su nombre en lengua rarámuri.
Durante la temporada de lluvias, el lago refleja los tonos verdes de la sierra y se convierte en uno de los escenarios más fotografiados de la región.