05/06/2026 07:15:00 a. m.
En plena temporada de calor, cuando el aire acondicionado deja de ser lujo y se vuelve necesidad, miles de hogares en México dependen del subsidio de verano de la Comisión Federal de Electricidad para mantener a raya los costos de la luz.
Sin embargo, este beneficio activo de mayo a octubre en regiones cálidas no está garantizado: puede desaparecer si no se cumplen ciertas condiciones.
Aunque autoridades confirmaron que el subsidio se mantiene en 2026 para tarifas domésticas en zonas de altas temperaturas, especialistas advierten que cada vez más usuarios lo pierden por hábitos de consumo o errores administrativos.
La causa más frecuente es rebasar el límite permitido de electricidad. La CFE calcula el promedio de consumo de los últimos 12 meses; si este supera el rango establecido, el usuario pasa automáticamente a la Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC).
Volver al esquema subsidiado no es inmediato: se requieren varios meses de consumo bajo para salir de la DAC.
El uso intensivo de equipos de enfriamiento durante el verano es otro factor clave. Aparatos antiguos o mal configurados (como temperaturas muy bajas) elevan rápidamente el consumo.
Además, un hogar con fugas de aire puertas o ventanas mal selladas obliga al sistema a trabajar más tiempo, incrementando el gasto eléctrico sin que el usuario lo note de inmediato.
Existen razones menos evidentes que pueden dejarte sin subsidio:
En estos casos, la CFE puede modificar la tarifa sin previo aviso visible más allá del aumento en el recibo.
Incluso sin llegar a tarifa DAC, modificar hábitos como aumentar el tiempo de uso del aire acondicionado o adquirir nuevos electrodomésticos puede reducir el beneficio y elevar el costo final.
El subsidio de verano funciona como un alivio temporal, pero está sujeto a reglas claras:
En un contexto de temperaturas cada vez más extremas, el verdadero reto no solo es enfrentar el calor, sino evitar que el recibo de luz se convierta en otro golpe al bolsillo.