04/06/2026 07:27:00 a. m.
México se prepara para una temporada de lluvias que podría ser más intensa que el promedio histórico, de acuerdo con proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), organismo dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Los pronósticos indican que abril, mayo y junio registrarán precipitaciones más fuertes de lo normal, debido a una combinación de temperaturas elevadas en la superficie del mar y corrientes de viento que favorecen la entrada de humedad hacia el territorio nacional.
Aunque el promedio climatológico señala que la temporada inicia alrededor del 15 de mayo, especialistas advierten que las primeras precipitaciones podrían presentarse antes de lo habitual, principalmente en regiones del centro, sur y occidente del país.
Para los próximos días, el SMN prevé lluvias acompañadas de descargas eléctricas y posible caída de granizo en varios estados.
Con lluvias aisladas:
Paradójicamente, mientras se acercan las precipitaciones, gran parte del país continúa bajo una ola de calor, provocada por una circulación anticiclónica en niveles medios de la atmósfera, fenómeno que inhibe la formación de nubes y mantiene temperaturas elevadas.
De acuerdo con el calendario meteorológico:
Durante este periodo aumenta el riesgo de ciclones tropicales, lluvias intensas, inundaciones y deslaves, especialmente en zonas costeras y regiones montañosas.
El comportamiento climático del año pasado sirve como referencia para anticipar lo que podría ocurrir en 2026. Según el SMN, en 2025 se formaron 31 ciclones tropicales entre el Pacífico y el Atlántico, incluyendo tres huracanes de categoría 5:
Aunque solo dos sistemas tocaron territorio mexicano, varios pasaron cerca de las costas generando lluvias intensas y oleaje elevado.
Paradójicamente, estas precipitaciones ayudaron a mejorar la disponibilidad de agua en el país: las presas nacionales alcanzaron hasta 72 % de almacenamiento, ocho puntos más que en 2024.
En el noroeste, el llamado Monzón mexicano mantuvo condiciones normales en 2025, aunque se prolongó cerca de una semana más de lo habitual, impactando principalmente a Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Durango.
Mientras tanto, la Canícula periodo de calor extremo y reducción de lluvias se presentó entre finales de junio y mediados de septiembre en regiones del Golfo de México, sureste y centro del país.
Especialistas advierten que el comportamiento de los océanos y la atmósfera será determinante para la intensidad de las lluvias este año, por lo que recomiendan a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales.