04/06/2026 07:16:00 a. m.
La muerte de seis personas en Hermosillo, Sonora, tras la presunta aplicación de sueros vitaminados ha encendido las alertas sanitarias en torno a una práctica cada vez más popular en clínicas de bienestar, pero que especialistas advierten puede implicar riesgos graves si no se realiza bajo estricta supervisión médica.
Hasta el 5 de abril de 2026, autoridades de salud en Sonora han confirmado nueve casos relacionados con la aplicación de estos sueros, de los cuales seis personas fallecieron y al menos una permanece en estado grave.
Los tratamientos fueron administrados en la clínica Medicina Biológica Regenerativa Celular, ubicada en la colonia Jesús García de Hermosillo. El establecimiento ya fue asegurado mientras la Fiscalía General de Justicia del Estado investiga al médico homeópata Jesús Maximiliano Verdusco por presunta mala práctica médica.
Entre las víctimas se encuentran Jesús Héctor, Sebastián, Catalina, Said una mujer de 38 años y Dinora, quienes presuntamente presentaron complicaciones tras recibir una solución intravenosa en dicho lugar.
El argumento principal de quienes los promueven es que, al administrarse por vía intravenosa, los nutrientes se absorben de manera inmediata sin pasar por el sistema digestivo, lo que supuestamente mejora energía, fortalece el sistema inmune o acelera la recuperación física.
Sin embargo, especialistas señalan que estos beneficios no están comprobados en personas sanas.
Investigaciones médicas advierten que cuando el organismo ya cuenta con niveles adecuados de vitaminas, el exceso simplemente se elimina a través de la orina, lo que ha llevado a algunos expertos a calificar estas terapias como "orina cara".
Más allá de la falta de evidencia científica sobre sus beneficios, los médicos advierten que estos procedimientos sí pueden provocar complicaciones graves, especialmente cuando se realizan fuera de hospitales o clínicas certificadas.
El peligro aumenta cuando estos tratamientos se ofrecen en centros de bienestar o consultorios alternativos que no cuentan con equipo de emergencia ni personal especializado para responder ante una reacción grave.
El caso también ocurre en un contexto de vigilancia sanitaria en Sonora. De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud estatal, en lo que va del año se han registrado al menos 106 infecciones asociadas a la atención médica, entre ellas infecciones del torrente sanguíneo, urinarias y neumonías.
Hasta ahora, las autoridades no han informado la composición exacta de la sustancia aplicada a las víctimas, por lo que los peritajes toxicológicos serán clave para determinar si las muertes se debieron a contaminación, una reacción adversa o un error en la formulación del suero.
La evidencia científica actual coincide en que estos tratamientos no sustituyen una alimentación balanceada ni ofrecen beneficios duraderos, salvo en casos médicos específicos como deficiencias nutricionales graves o problemas de absorción intestinal.
Mientras las autoridades continúan investigando el caso en Hermosillo, expertos reiteran una recomendación clave: ningún procedimiento intravenoso debe realizarse fuera de un entorno médico certificado.