03/05/2026 08:00:00 a. m.
Ante el incremento en el consumo eléctrico provocado por las altas temperaturas, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se prepara para activar el subsidio de verano 2026, un apoyo que busca evitar que el recibo de luz se dispare en millones de hogares del país.
Este recurso tiene como objetivo amortiguar el impacto del aumento en los costos de generación eléctrica, particularmente por el encarecimiento del gas natural, y evitar que ese incremento se refleje directamente en las tarifas domésticas.
Aunque la CFE aún no confirma la fecha exacta, se prevé que el subsidio entre en vigor en mayo de 2026, coincidiendo con el inicio de las temperaturas más altas del año.
El apoyo suele extenderse entre seis meses, por lo que podría mantenerse hasta septiembre u octubre, dependiendo del ciclo de facturación de cada región.
Durante este periodo, el costo por kilowatt-hora (kWh) disminuye en las zonas más calurosas del país, donde el uso de aire acondicionado y ventiladores se vuelve indispensable.
La reducción se aplica automáticamente en el recibo, por lo que los usuarios no necesitan realizar ningún trámite para recibir el beneficio.
En las zonas donde el termómetro supera los 33 grados centígrados, se aplica la tarifa 1F, considerada la más baja dentro del esquema doméstico.
Gracias a este ajuste, los hogares pueden consumir más energía antes de que el recibo aumente considerablemente, con ahorros que pueden alcanzar hasta 300 pesos durante los meses más calurosos.
El apoyo está dirigido principalmente a las entidades con climas más cálidos, donde el consumo eléctrico se eleva significativamente en verano. Entre los estados contemplados se encuentran:
Baja California
Sonora
Sinaloa
Chihuahua
Coahuila
Nuevo León
Tamaulipas
San Luis Potosí
Colima
Nayarit
Morelos
Guerrero
Veracruz
Oaxaca
Chiapas
Tabasco
Campeche
Yucatán
Quintana Roo
Especialistas del sector energético señalan que, aunque este subsidio implica una mayor presión para las finanzas públicas, sigue siendo una herramienta clave para proteger el bolsillo de las familias, especialmente en regiones del norte y sureste del país donde el calor extremo obliga a mantener encendidos los sistemas de enfriamiento durante gran parte del día.