01/07/2026 10:55:00 a. m.
El secretario de Agricultura de Sinaloa reconoce que el mercado internacional mantiene presionado al productor y confirma gestiones ante la federación para garantizar un precio rentable.
Mejorar el precio del maíz será el mayor desafío para el campo en 2026, debido a que las condiciones actuales del mercado no permiten cubrir los costos de producción, reconoció el secretario de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, Ismael Bello Esquivel.
Detalló que los productores sinaloenses han planteado que el precio del maíz debería ubicarse en un rango de 6 mil 500 a 7 mil 200 pesos por tonelada, con el objetivo de recuperar costos y asegurar la rentabilidad del cultivo.
"Es una gestión que está haciendo el gobernador, que es el precedente que tenemos en Jalisco de la cosecha otoño-invierno 2024, pues se aperturó un precio, se aseguró un precio de 6 mil 350. Entonces ya eso es como un mínimo sobre la petición que hay de los productores, de 6 mil 500 hasta 7 mil 200, que es lo importante, o sea, garantizar la rentabilidad del productor", indicó.
El funcionario explicó que México, al estar sujeto a tratados de libre comercio, obliga a los productores nacionales a vender a precios internacionales, situación que coloca en desventaja al campo sinaloense frente al grano importado.
"El objetivo es garantizar la rentabilidad del productor. No se trata solo de vender, sino de que el productor pueda sostener su actividad", subrayó.
El secretario también se refirió al desequilibrio que existe entre el precio del maíz como insumo y el precio final de la tortilla, al considerar que este argumento refuerza la exigencia de un mejor pago al productor, aunque precisó que la regulación de precios al consumidor compete directamente a la Secretaría de Economía.
En cuanto al desarrollo del actual ciclo agrícola, Bello Esquivel descartó una caída en la producción. Aseguró que, pese a la falta de frío en semanas recientes, los cultivos presentan buen desarrollo y calidad, y confió en que Sinaloa tenga un año de buena cosecha.
El funcionario reiteró que la principal batalla para 2026 no será en el campo, sino en las mesas de negociación, donde se definirá si el maíz sinaloense logra venderse a un precio que no solo compita, sino que permita sobrevivir al productor.