México

¡"Jesús credo"! La frase que soltaban las abuelitas en Sinaloa al caer un rayo cuando llovía: este es su origen

Entre rayos, café caliente y quequis: las tradiciones que la lluvia dejó en la memoria de generaciones de familias sinaloenses.

Adriana Ochoa
16/06/26

FOTO: Luz Noticias.
FOTO: Luz Noticias.

Sinaloa no solo huele a tierra mojada cuando llegan las lluvias; también sabe a café de olla, a quequis recién hechos y a recuerdos que sobreviven al paso del tiempo. Entre esas memorias existe una expresión que durante décadas se escuchó en miles de hogares cada vez que un relámpago iluminaba el cielo: "¡Jesús credo!"

La frase, pronunciada casi de manera automática por abuelas, madres y personas mayores al escuchar un trueno, tenía mucho más significado que una simple exclamación de susto. Su origen se remonta a antiguas tradiciones católicas en las que se recitaba el Credo como una oración de protección ante los fenómenos naturales.

Con el paso de los años, expresiones como "Jesús, mil veces creo" o "Jesús, creo" se fueron simplificando hasta convertirse en el popular "Jesús credo", una especie de escudo verbal contra los rayos, los truenos y cualquier peligro que pudiera traer una tormenta.

TE PUEDE INTERESAR LEER: Beca Benito Juárez 2026: ¿Qué estudiantes cobran HOY martes 16 de junio?

Imagen Placeholder

Cuando el rayo "se enojaba"

Para muchas familias sinaloenses, las lluvias también venían acompañadas de una larga lista de advertencias.

"No te peines", "no uses agujas", "no te bañes", "ponte los huaraches" o "no corras afuera", eran algunas de las recomendaciones que los mayores repetían una y otra vez. Según las creencias populares, ciertas acciones podían atraer la caída de un rayo.

El temor era tan grande que algunas personas colocaban bolsitas con sal en los patios, tendederos o entradas de las casas, convencidas de que ayudaban a proteger el hogar de las descargas eléctricas y de posibles incendios.

Aunque la ciencia ha demostrado que estas prácticas no influyen en el comportamiento de los rayos, para muchas familias representaban una forma de sentirse seguras y mantener vivas las enseñanzas heredadas de sus antepasados.

La lluvia como reunión familiar

  • Pero no todo era miedo ante las tormentas. En Sinaloa, la lluvia también significaba convivencia.

Las primeras gotas que golpeaban los techos eran la señal perfecta para encender la estufa y preparar los tradicionales quequis o hot cakes caseros. Mientras afuera caía el aguacero, dentro de casa se servían tazas de chocolate caliente, avena o café de olla.

En muchos hogares era común cocinar un caldo de pollo o un cocido de res para combatir la humedad, mientras la familia se reunía en la sala, el corredor o "la fresca" para platicar y observar el espectáculo de la lluvia.

TE PUEDE INTERESAR LEER: Top 3 de los Pueblos Mágicos de Sinaloa a los que puedes viajar con menos de 1000 pesos

Imagen Placeholder

Eran momentos sencillos, pero profundamente significativos, donde el tiempo parecía detenerse y la convivencia se convertía en el verdadero refugio.

Un legado que se niega a desaparecer

Hoy, en plena era digital y con pronósticos meteorológicos al alcance de un teléfono celular, muchas de estas costumbres siguen presentes en comunidades y pueblos sinaloenses.

La expresión "¡Jesús credo!", las bolsitas de sal colgadas en los patios y la tradición de preparar algo caliente cuando llueve forman parte de un patrimonio cultural que ha pasado de generación en generación.

Porque en Sinaloa, cada tormenta no solo trae agua para la tierra. También despierta recuerdos, historias familiares y tradiciones que, como los truenos en el cielo, siguen resonando en la memoria colectiva de todo un pueblo.

Te puede interesar:

×