México
Este pueblo mágico tiene los atardeceres más bellos; ¿Dónde queda?
Donde los aromas del café recién molido y los sabores del mar te dan la bienvenida.

Entre los susurros del Pacífico y el canto de las garzas, San Blas, en Nayarit, guarda un secreto que cautiva a quien se atreve a descubrirlo: sus atardeceres parecen pintados por los dioses.
Este Pueblo Mágico, bañado por la brisa marina y adornado con manglares, islas y antiguas fortalezas, ofrece una experiencia que va mucho más allá del descanso: es un viaje al alma del México costero.
El recorrido puede iniciar en el corazón de San Blas, donde los aromas del café recién molido y los sabores del mar te dan la bienvenida. Después de un desayuno típico con pan dulce y pescado fresco, comienza la travesía hacia uno de los tesoros más emblemáticos del Pacífico: las Islas Marías.
Declaradas Área Natural Protegida en el año 2000 y Patrimonio Mundial de la Humanidad cinco años después, hoy abren sus puertas al turismo sustentable con una propuesta única: conectar al visitante con la naturaleza, la historia y la resiliencia.
TE PUEDE INTERESAR: Cañeros de Los Mochis: conoce el rol de juegos de la temporada 2025

De ensueño:
- En Puerto Balleto, ubicado en la isla María Madre, se siente la transformación de un antiguo centro penitenciario en un espacio dedicado a la conservación ambiental y la cultura. Desde allí, los atardeceres adquieren otro sentido: el del renacer.
Pero la magia no termina ahí. En el Fuerte de la Contaduría, una joya colonial que alguna vez fue estación naval de la Nueva España, el tiempo parece detenerse. Desde su mirador, el horizonte se abre paso entre los tejados y las olas, regalando una postal que ningún filtro puede igualar.
El día continúa con una travesía acuática hacia el Parque Nacional La Tovara, donde el agua dulce de las montañas se funde con la sal del mar, creando un estero que respira vida.
Este santuario natural, reconocido por el Convenio RAMSAR como uno de los “Humedales de Importancia Internacional”, alberga cocodrilos, aves exóticas y manglares que parecen salidos de un cuento tropical. Aquí, el sonido del remo sobre el agua marca el ritmo del silencio.
Para los más curiosos, el Cocodrilario Kiekari ofrece una parada fascinante: un espacio de conservación donde se puede admirar de cerca a estos reptiles milenarios, siempre bajo estrictas medidas de seguridad.
Y cuando el día comienza a despedirse, el Muelle de San Blas se convierte en el mejor escenario para cerrar la jornada. Entre risas, raspados y el murmullo del mar, el cielo se tiñe de dorado, rosa y violeta. El sol baja lentamente, como si también quisiera quedarse un rato más.
Porque en San Blas, los atardeceres no se miran: se sienten.Y cada uno deja la promesa de volver.
TE PUEDE INTERESAR: LMP 2025 - 2026: Costos de los boletos para los Cañeros; lista de precios para la inauguración

Imprescindibles de San Blas
Navegar por La Tovara y refrescarte en la laguna de Camalota.
Caminar por la Bahía de Matanchén y probar los famosos raspados.
Asolearte en Las Islitas o en la Playa del Borrego.
Explorar la Casa de la Cultura y la Parroquia del pueblo.
Adquirir una pieza artesanal de talabartería local.
Te puede interesar:
MÁS NOTICIAS DE México










