"No puedo perder un minuto a sentarme y llorar la ausencia de mi hijo"

País-Mundo

Ciudad de México.- Araceli Rodríguez Nava declara que a nueve años , cuatro meses y 18 días de desaparecido su hijo, Luis Ángel León Rodríguez, no ha podido perder un minuto para sentarse a llorar su ausencia, “no tengo tiempo , tengo que seguir buscando su presencia".

La desaparición de siete policías federales, entre ellos Luis Ángel y además de un civil, que fueron comisionados para hacerse cargo de la Dirección de Seguridad Pública de Ciudad Hidalgo, Michoacán, en 2009, marcó el inicio de la agonía de madre que no terminará hasta encontrarlo.

“No ha sido fácil el día a día. La incertidumbre y agonía que se vive de no saber si están vivos, si tienen hambre, frío, sed, si lo están torturando", reflexiona la luchadora social, sin soltar el sollozo que sus ojos evidencian.

Alzando la foto de su hijo, que desapareció a la edad de 23 años, reconoce que su ausencia rompió el proyecto del entorno familiar.

En Palacio Nacional en el marco del relanzamiento de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, en donde el presidente Andrés Manuel López Obrador comprometió presupuesto sin límite para buscar a desaparecidos, la madre de Luis Ángel da su voto de confianza al Ejecutivo federal.

“Yo voté por el presidente López Obrador el 1 de julio porque creo en su promesa de cambio”, declara al tiempo de reclamar que la Comisión de la Verdad no sea sólo para los 43 estudiantes de Ayotzinapa, sino para los más de 40 mil desaparecidos que son buscados por sus familias.

Rodríguez Nava, quien cuenta con escolta las 24 horas, por ser objeto de amenazas junto con sus tres hijos más, admite que ha logrado en esta búsqueda de más de nueve años, que 34 personas estén procesadas judicialmente, lo que fue no fácil, más que presuntamente pertenecen al cártel de los Caballeros Templarios.

Agrega que también está procesado un funcionario, aunque reclama que deben estar muchos más detenidos. “Estamos viviendo un México bárbaro en los tiempos del Porfiriato”.

“Como madre no me he podido sentar a llorar la ausencia porque busco su presencia. Lo lloro caminando en las calles, en reuniones siempre buscándolo”.

Advierte que muchos apuestan a su cansancio, pero no saben que una madre nunca se cansa de buscar a su pequeño que desapareció con seis compañeros de la Policía Federal en el trayecto a Ciudad Hidalgo, Michoacán.

"No les dieron los medios necesarios del mando federal de Iztapalapa, por eso contratan a un civil para que los llevaran, pero nunca llegaron", concluye.




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