Urge un Plan Estratégico para evitar inundaciones

Aún con la cercanía que el estado de Sinaloa tiene con la falla de San Andrés, que se ubica en el Golfo de California, afortunadamente hasta ahora los sismos no han provocado aquí daños importantes.

El temblor más fuerte ocurrido en los últimos 27 años en la entidad fue de 6.7 grados y se sintió en Los Mochis, en septiembre de 2015. El que le sigue en magnitud fue de 6.1 y su epicentro se ubicó cerca de Navolato, en 1991.

Está claro que el problema aquí no son los sismos, son las inundaciones.

La temporada de huracanes que inicia en mayo y concluye en noviembre representa el mayor riesgo de un desastre natural en Sinaloa, como lo estamos padeciendo con los severos daños provocados por la Depresión Tropical 19 E, que azotó en las zonas centro y norte del estado el pasado 20 de septiembre.

Hoy se cumplen 12 días de la tragedia que cobró la vida de siete personas, de las cuales dos aún continúan desaparecidas. Y aunque las afectaciones materiales no han sido cuantificadas de manera oficial, funcionarios de gobierno estiman que se requerirán más de 2 mil millones de pesos para concluir la reparación de carreteras, caminos, escuelas, viviendas y servicios básicos que resultaron colapsados por las fuertes corrientes pluviales.

Y si me permite la expresión, la verdad es que no era para tanto. El fenómeno natural no era para que hubiera causado tanto daño, porque no nos pegó un huracán, sólo fueron lluvias, las más intensas de la historia, ciertamente, pero sólo lluvias, cuyos daños pudieron haberse evitado, al menos en la magnitud en que ocurrieron, si nuestras ciudades contaran con infraestructura hidráulica adecuada.

Durante los recorridos que ha hecho a diario desde el pasado 20 de septiembre por las zonas inundadas, el Gobernador Quirino Ordaz Coppel ha dicho con claridad que lo que más piden las familias afectadas no sólo es la reparación de sus viviendas o la reposición de los enseres domésticos, lo que más piden y exigen las víctimas es que la tragedia no se repita.

Quirino Ordaz ha hablado con los damnificados como pocos gobernadores de Sinaloa lo han hecho en medio de la desgracia, y mire que han sido varios los mandatarios locales a quienes les ha tocado enfrentar los estragos de un ciclón y también los hemos visto enlodarse los zapatos.

Pero a diferencia de otros, hoy  vemos a un gobernador no sólo enfocado en la atención de la emergencia, sino también en la búsqueda de soluciones de fondo a este problema que afecta de manera recurrente a miles de sinaloenses.

Quirino Ordaz se ha comprometido a gestionar recursos para la construcción y ampliación de obras de drenaje pluvial en las principales ciudades del estado, así como para la ampliación y desvío de drenes, canales y arroyos que permitan dar mayor seguridad a la población.  

¿De qué sirve que los gobernantes salgan de sus oficinas y acudan a los albergues, colonias y comunidades inundadas para tomarse la foto entregando despensas, ropa y colchones a los damnificados, si en la próxima temporada de huracanes se volverán a inundar?

Son miles de millones de pesos los que la gente de Sinaloa pierde cuando su patrimonio se ve afectado por las lluvias, porque no sólo es la vivienda y los muebles, sino que también en muchos casos el siniestro incluye la siembra, el ganado o el vehículo de trabajo, lo que significa muchísimo dinero, y que no siempre está cuantificado en los daños que repara el gobierno.

Por ello, es oportuno subrayar la importancia de la decisión anunciada por el Gobernador Quirino Ordaz, hoy que una nueva legislatura entra en funciones en el Congreso del Estado, para que se coloque este tema entre las prioridades de ambos poderes, con el objeto de que se analice la pertinencia de que el Presupuesto de Egresos del Gobierno del Estado para el próximo año atienda esta sentida demanda de la sociedad.

Los sinaloenses no debemos esperar a que ocurra otra inundación y mucho menos a que haya más víctimas, este es el momento para que desde el Congreso se aprueben las inversiones que sean necesarias para la construcción de obras que den mayor seguridad a la población.

A Sinaloa le urge poner en marcha un Plan Estratégico para resolver de fondo el problema de las inundaciones.

El Jefe del Poder Ejecutivo estatal ya dio el primer paso... Esperemos que los nuevos diputados le tomen la palabra.

GRAFITI... A los dirigentes  la Unión Ganadera Regional de Sinaloa les molesta que se hable de la amenaza que significa para la salud pública el destino poco claro que tuvieron las 40 mil cabezas de ganado que se ahogaron durante las inundaciones en las zonas centro y norte de Sinaloa y optaron por descalificar, sin dar la cara, al medio que alertó  a la población del riesgo de consumir carne contaminada en estos días... Pero lo que más llama la atención es la complacencia con la que han tratado el tema las autoridades sanitarias y la burda complicidad de algunos medios... Como dice el refrán: "Hay que ser marranos, pero no tan trompudos".

Twitter: @victortorres_mx