Te mueves o te estancas

Llega un punto en la vida de todos en la que no todo nos gusta. Nos aburrimos, nos sentimos cansados y hartos de lo mismo, frustrados al querer cambiar y no saber cómo, algo nos molesta y no sabemos qué, pero sentimos ganas de dejar todo lo que hacemos, tener un tiempo a solas y una vida más libre.

Sentimos que por más que hacemos, no avanzamos, que no vamos a ninguna parte, ni estamos mejorando.

Y cabe destacar que este sentimiento no es exclusivamente de los adultos, sino común en los jóvenes. Y es precisamente un estancamiento, atorados en nuestras propias vidas, en la rutina, el trabajo, la escuela, las relaciones y todo lo que hemos normalizado. Y a todos nos ha pasado o pasara en  algún momento, y no significa que estamos fallando o dejamos de ser útiles.

El estancamiento incluso puede darse en personas que tienen un logro tras otro, y de un momento a otro es como si la luz se apagará y no supieran hacia dónde más ir o en busca de qué.

A muchos les ha pasado, de repente, la carrera ya no es lo que esperabas, el trabajo de tus sueños ya no parece ser tan bueno y todo lo que haces empieza a carecer de sentido para ti.

¿Te sientes identificado?

De ser un sí, es necesario esclarecer lo que sientes y por qué; admitir si es que algo no anda bien, es bueno llamar todo por su nombre.

Dedica más que nada un tiempo para ti, para ordenar tu vida, tus planes, tus tiempos y lo ya establecido, muchas veces lo que nos hace falta es una estructura, una guía en el camino que estamos recorriendo. También es bueno reconocer, que a veces solemos estar para todos, menos para uno mismo.

Platica contigo, pregúntate, ¿Qué es lo que quieres? ¿Cuál es tu propósito en la vida?

Muchas veces, no avanzamos porque no está clara una dirección a dónde ir; porque repetimos las mismas conductas y, al sentirnos aprisionados, en lugar de exteriorizar y comprender el por qué del sentimiento, solo cambiamos de serie o de música.

Sin embargo, puedes iniciar algo nuevo cada vez que en tu vida lo necesites, hacer algo que hayas aplazado y que sea de tu total interés; desde hacer ejercicio y salir a caminar, hasta aprender cosas nuevas. Un nuevo deporte, un nuevo habito, tomar un curso y ya una carrera completa.

Es importante mantenerse activo, no en modo zombie haciendo todo sistemáticamente, sino en movimiento, cambiando las formas para no hacer todo de la misma manera. Ponernos objetivos y metas, e intentar las veces que sean necesarias.

Posiblemente, al estar estancados y bloqueados, lo que terminaremos haciendo es buscar la manera de cambiar ese algo; quizás las cosas nuevas que inicias no dan resultados, no sientes mejoría, pero de seguir intentando podrás encontrar alguna que de verdad te ayude.

Somos seres humanos, que no nacimos para quedarnos estáticos, atrás de un escritorio o frente a un pizarrón, mucho menos detrás de una pantalla. La vida no es quedarse quietos, sino estar en constante movimiento, avanzando, creciendo, viviendo.

Debemos dejar de lado, todos los pensamientos que nos limitan constantemente, y con los cuales saboteamos cualquier plan, idea, objetivo y sueño... Eliminar los pretextos que nos mantienen quietos, esas frases de "No sé, no puedo, no tengo".

Es mejor buscar la manera de saber, las opciones para poder y las alternativas para tener. Porque somos quienes decidimos en donde estar y de qué manera, nadie nos conocerá mejor para saber, qué es lo que queremos y solo nosotros podemos decidir el rumbo de nuestra vida.

Así que, este día tú decides, ¿Te mueves o te estancas?...

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