Propósitos de Año Nuevo

Eva María Rodríguez, psicóloga española, dice que el Año Nuevo se percibe como un nuevo comienzo y como una gran oportunidad para cambiar lo que no nos gusta y mejorar aquello que nos parece más interesante, que nos ayudará a crecer psicológica, emocional, social, física e intelectualmente.

El problema es que los propósitos de Año Nuevo son mucho más fáciles de hacer que de mantener y, a finales de enero muchos ya habrán abandonado sus compromisos. Para que esto no ocurra, aquí van las siguientes sugerencias:

Elegir una meta realista y específica. Por ejemplo, si lo que se pretende es bajar de peso, hay que plantearse cuántos kilos se quieren perder en un tiempo lógico y proponerse cómo se va a conseguir (dieta, ejercicio diario, etc.).

Centrarse un solo propósito. Intentar comprometerse con varios objetivos implica que no se centren todas las energías en uno solo, de modo que, al abarcar demasiado, se terminen descuidando todos los propósitos. Al fin y al cabo, cualquier momento es bueno para proponerse algo, no tiene que ser sólo algo de Año Nuevo.

Comenzar poco a poco. Hacer un cambio necesita tiempo, sobre todo si es un cambio radical. Ir poco a poco ayudará a alcanzar la meta, ya que será más fácil ir incorporando pequeños hábitos que hacer un cambio total.

Recordar que el cambio es un proceso. Los hábitos que se desean cambiar llevan mucho tiempo formando parte de nosotros, algunos se han tardado años en desarrollar. Cambiar esos hábitos llevará tiempo, por lo que es necesario estar concentrado para no rendirse.

Buscar apoyos. Es importante contar a los amigos o familiares tus planes y pedirles ayuda para conseguirlo. Puede que incluso alguien más se anime y se pueda plantear como un reto en común.

Renovar la motivación. Poco a poco la tentación o la pereza empezarán a aparecer, y dejará de ser tan sencillo lograr nuestro objetivo. Por ejemplo, bajar de peso. Por ello, es necesario auto-motivarse a diario, buscar fuentes de inspiración, hacer un seguimiento, hablar con alguien de los logros conquistados y, sobre todo, anotar las reflexiones y las ideas que motivan ese cambio para retomarlas cuando el ánimo flaquee.

(Hasta aquí Eva Ma. Rodríguez).

Comentario de JPR:

Estos consejos son excelentes para tratar de conservar nuestros propósitos de Año Nuevo con eficacia.

De hecho, tal vez faltó aquí hacer hincapié en algunos trucos para conservar los propósitos sin olvidarlos a medida que pasan los días y los meses; por ejemplo, numerarlos y anotarlos en algún calendario personal colgado de una pared fácil de ver a diario de los lugares más frecuentes como el baño y la cocina, o los trucos que a Ud. se le ocurran. 

Esperemos que sus buenos propósitos de año nuevo logren su meta. Si no lo logran este año, insista el año que viene.

No se rinda fácilmente.

Piénsele bien y seguiremos platicando.

jperezrobles@gmail.com