Maradona

La nota, por muchas semanas en México y específicamente en la entidad, será el nuevo entrenador del equipo de futbol Dorados de Sinaloa, Diego Armando Maradona.

Su pasado, presente y futuro sazonan la noticia del argentino en cualquier parte del mundo.

En su pasado, gloria y fracaso; gloria por su habilidad y desempeño deportivo, fracaso por sus excesos y adicciones. En el presente, rehabilitación y reinserción en su vida de relación social y familiar. Aún conserva el brillo de su pasado, tiene una marca propia que todavía vende, tan vende que se habla de las cifras millonarias en su actual contratación; sin embargo, los famosos siempre tendrán o serán víctimas de una sobredimensión de su realidad, es decir, siempre se verá con lupa sus deslices o errores.

Maradona tiene mucho material para alimentar la sed de información de los aficionados: desde las maravillas en su desempeño futbolístico, hasta sus excesos en materia de drogas ilegales, conducta y comportamiento inestable en el mundo de las emociones, incluyendo unos toques exquisitos de violencia.

En el futuro, el argentino dibuja una debacle natural y propia de un ciclo o proceso, este es el punto importante y el riesgo financiero de los dueños de Dorados de Sinaloa.

Si bien es cierto que Maradona es un ícono futbolístico, también es cierto que su presencia técnica no garantiza el acenso del equipo Dorados de Sinaloa. En otras palabras, es como creer que "La Leyenda", Julio Cesar Chávez, fuera garantía de triunfo y éxito al entrenar boxeadores que buscan el campeonato en sus distintos pesos o categorías.

La apuesta de los dueños del negocio va por el camino de la admiración del argentino, llenar el estadio es el objetivo y si de paso se logra el ascenso, mejor.

Explotar la emoción desbordada de los aficionados al tener a unos metros ni más ni menos que a Diego Armando Maradona, tomarse una foto con él, compartir miles de "memes", gritarle frases relacionadas con las drogas, es una oportunidad irrepetible y eso cuesta.

Los mercenarios del deporte tienen una visión extraordinaria, así lo demuestra la parafernalia montada desde la llegada de Diego Armando Maradona a Culiacán.