La vida exige coraje

No cabe duda que la vida llega a ser muy difícil, para algunos más que a otros, aparentemente, y sólo quien lleva la cruz a cuestas sabe con el peso que está cargando. 

Entre todo esto, lo más común y humano es sentir miedo a que algo no salga bien, al cambio, a fracasar en el intento y muy especialmente a hacerle frente a los problemas. 

Sin duda, lo primero que hace el miedo es paralizarnos y hacernos retroceder un par de pasos, nos hace llenarnos de justificaciones y pretextos para no accionar, para no intentar, para no vivir, como en realidad quisiéramos. 

Y así, como el miedo forma parte innata de cada uno, tenemos algo muy valioso esperando a ser accionado, y es el coraje.

Esto es el valor y esfuerzo que le ponemos a todo, aunque fuerte no es precisamente quién tiene músculos, sino quién lleva la fortaleza en su alma, la necesaria para afrontar la realidad que vive. 

El miedo sirve para motivarnos, a superar esa situación, a resistirla, porque ser valiente tiene mucho que ver con superar las barreras de nuestros temores, sentir miedo pero que este ya no nos detenga ni paralice.

Posiblemente, pienses que una persona verdaderamente valiente y con coraje es quien se atreve a armar toda una revolución, pero hasta estos héroes, no dejan de ser personas comunes como cualquier otro, como tú un día soñaron con algo más, con ser mejores, la diferencia es lo que activas, el coraje o la cobardía.

Tener coraje es dejar ir lo que duele, sentir miedo y hacerlo de cualquier manera. Actuar con intuición y mucha determinación, conquistar más allá de las fronteras que nos pone nuestro propio pensamiento. 

Tener cobardía, es hacerte tan pequeñito que desearías nadie te note, para no esforzarte más, para que nada te lastime, para que nada cambie, es buscar la salida fácil, huir de los problemas, y la gran consecuencia de quedarse en ese mismo lugar, es que alguien más vivirá tu vida y tus sueños por ti. 

Como dice una persona muy importante para mí, hay que tener un pretexto para hacer las cosas, no para evitarlas. La vida no esta para que te escondas de ella, y te quejes constantemente de los problemas que evitas en lugar de buscar solución y/o asumir las consecuencias.

La vida puede ser muy dura, y lamentablemente ahí no podemos elegir, sobre el dolor propio o el vivir tales y cuales cosas, lo único que si podemos cambiar, es el coraje con que enfrentamos un todo. 

Y créeme cuando te digo, que ser cobarde no vale la pena, pero ser valiente, es tener el coraje suficiente para conquistar los limites.

La elección es enteramente tuya, y ante cada adversidad tienes la oportunidad de ser más valiente y más resiliente o bien, hundirte en cuestión de segundos. 

Me pregunto ¿qué elegirás hoy?

La vida exige lucha y coraje.