La decisión más importante

En la vida tenemos opciones, aunque a veces resulte difícil de creer que podemos elegir entre lo que se quiere y lo que no, entre lo bueno y lo mejor.

Es verdad, no decidimos donde nacer, o con qué familia, sin dinero o con fortuna, no elegimos ni nacionalidad, raza, sexo o condición física con que venimos al mundo.

Pero hay una decisión importante que cambiaria nuestras vidas por completo. Una decisión que muchas veces se la dejamos al destino, a la vida, a quienes nos rodean y lo que se vive: ¿Qué eliges ser?

Piensa un momento en todas las personas que son lo que recibieron en la vida:

Aquellos padres que les pegan a sus hijos porque a ellos también los golpeaban, aquellas personas cuyo corazón es demasiado duro porque la vida les ha tratado mal, las personas que por una traición desconfían de todos, quienes por una decepción no han vuelto a querer y todos los que nunca hicieron realidad su sueño porque le dieron más peso a lo que opinan los demás o a los conflictos de la vida, que a sus verdaderos anhelos.

Estas personas no siempre son felices, su manera de ser y como viven hoy es para ellas producto de lo que fue ayer, de los actos de otras persona a quienes responsabilizan de sus desdichas y fracasos.

¿Si todas estas personas en lugar de dejar que su vida se defina por un pasado, eligieran lo que quieren ser y como quieren vivir?

No se trata de olvidarnos de todo lo vivido, porque echamos raíces, y son necesarias, pero es bueno cortar aquellas que no son buenas, aprender de ellas, tomarlas como una motivación.

Ya sea para nunca rendirte porque si has podido con todo eso puedes con más, o ser mejor padre del que tuviste, ayudar como te habría gustado que lo hicieran contigo, ser la clase de persona que de niño soñabas ser o que necesitabas a tu lado.

Necesitamos tener un poco o mucha determinación, tener el valor de tomar las riendas de nuestras vidas y empezar a dirigirlas, no vivir como decimos "A ver qué pasa", sino hacer que las cosas sucedan.

Debemos construirnos día a día, tomando de lo bueno lo mejor, alimentando nuestras vidas de amor, valores, principios, sueños, alegrías, anhelos y ganas por vivir, que sean nuestra fuerza.

De ser así, tus sueños no tendrán impedimentos que no puedas vencer, tus fracasos no serán un tormento sino el mejor de los aprendizajes y tú, podrás ser una persona que vive en plenitud cada instante de su vida, porque es bueno tener raíces para crecer, pero qué hermoso es tener alas y poder volar.

Por eso, la pregunta hoy, no es ¿quién eres? Sino... ¿Qué eliges ser?

Me encantaría leerte, buscame en Facebook como Aracely Ceballos (Chely) o vía Twitter como @Chely_Ceballos, estamos en contacto.