07/21/2026 10:42:00 a. m.
Un panorama alarmante enfrenta la comunidad migrante que transita por América del Norte.
Entre mayo de 2010 y mayo de 2026, se ha registrado la desaparición de 2 mil 529 personas en el trayecto conocido como el "Corredor de la muerte", una peligrosa ruta utilizada por miles de indocumentados que buscan mejores oportunidades de vida, según datos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).
De la cifra total de víctimas, la labor forense únicamente ha permitido localizar e identificar 482 restos, entre los cuales 200 corresponden a ciudadanos mexicanos.
Mercedes Doretti, representante de la organización para Centro y Norteamérica, advirtió que la problemática suele ser invisibilizada frente a las cifras de personas desaparecidas locales, lo que dificulta la defensa de los derechos de quienes se encuentran fuera de sus naciones de origen.
Los registros se recaban mediante solicitudes en su sitio web y colaboraciones con morgues y centros de resguardo fronterizos.
Esta trayectoria representa la última alternativa para las personas en movilidad ante el endurecimiento de los controles migratorios.
Según el Informe Mundial sobre Migración 2026 de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el 73 % de las personas encuestadas en Centroamérica huyó de sus países debido a la violencia, mientras que el 58 % lo hizo por desempleo y falta de servicios primarios.
A esta crisis se suma la influencia de las políticas antimigrantes impulsadas por la administración de Donald Trump en la región que conecta Centroamérica, México, Estados Unidos y Canadá, un paso donde el flujo de personas ha crecido por crisis económicas y ambientales, según reporta The Global Alliance Against Traffic.
Frente a este contexto, parte de la población sudamericana y centroamericana ha optado por radicarse en suelo mexicano al no poder cruzar a territorio estadounidense.
Por su parte, el EAAF mantiene presencia en México desde 2004, trabajando junto a autoridades, organizaciones no gubernamentales y familiares. Su labor abarca la investigación forense, el uso de nuevas tecnologías y la atención a la desaparición transnacional, buscando esclarecer la causa de muerte de las víctimas e identificar a quienes perecen en su travesía.