07/09/2026 06:11:00 p. m.
Con las altas temperaturas que se registran en gran parte del país, miles de familias recurren al aire acondicionado o a los ventiladores para combatir el calor. Sin embargo, esto suele reflejarse en un aumento considerable en el consumo de electricidad. La buena noticia es que existen medidas sencillas que ayudan a mantener el hogar fresco sin disparar el recibo de luz.
De acuerdo con la información, pequeños cambios en la forma de ventilar la vivienda, el uso de cortinas y algunos hábitos cotidianos pueden marcar una gran diferencia tanto en la temperatura del hogar como en el consumo de energía.
Uno de los consejos más efectivos consiste en abrir puertas y ventanas durante las primeras horas de la mañana o por la noche, cuando la temperatura exterior es más baja. Esto permite renovar el aire y reducir el calor acumulado en el interior de la vivienda.
En cambio, durante las horas de mayor radiación solar es recomendable mantener las ventanas cerradas para evitar que entre el aire caliente.
Otra medida sencilla es mantener cerradas las cortinas, persianas o cualquier elemento que bloquee la entrada directa del sol, especialmente en ventanas orientadas hacia el este y el oeste.
Al impedir que los rayos solares ingresen directamente a las habitaciones, la temperatura interior puede disminuir de forma considerable, reduciendo la necesidad de utilizar aparatos eléctricos para enfriar el ambiente.
Electrodomésticos como el horno, la secadora o incluso algunas estufas generan calor adicional dentro del hogar. Por ello, los especialistas recomiendan utilizarlos únicamente cuando sea necesario o durante las horas más frescas del día.
Asimismo, sustituir los focos incandescentes por iluminación LED también ayuda a disminuir la generación de calor y el consumo eléctrico.
Si cuentas con un ventilador, puedes mejorar su eficiencia colocándolo en puntos estratégicos de la casa para favorecer la circulación del aire. También es recomendable apagarlo cuando no haya personas en la habitación, ya que estos equipos refrescan a quienes reciben el flujo de aire, pero no disminuyen la temperatura del espacio.
Aplicar estos hábitos no solo permite disfrutar de un ambiente más fresco durante los días de calor intenso, sino que también contribuye a reducir el consumo de electricidad y, en consecuencia, el monto del recibo de luz.
Con acciones simples y de bajo costo, es posible hacer frente a las altas temperaturas sin depender durante todo el día del aire acondicionado, beneficiando tanto la economía familiar como el uso responsable de la energía.