07/09/2026 01:21:00 p. m.
El extraordinario rendimiento físico de Erling Haaland no solo se debe a sus intensas jornadas de entrenamiento, sino a una estricta y peculiar alimentación que ha encendido el debate entre los expertos en nutrición.
A pesar de rozar los dos metros de estatura, el delantero noruego destaca en cada partido por una agilidad y elasticidad asombrosas, cualidades que resguarda bajo un régimen calórico extremo y de corte ancestral.
La base de su nutrición diaria se sostiene en el consumo de productos locales, totalmente naturales y libres de procesos industriales. El goleador evita de forma estricta los azúcares refinados y los ultraprocesados en sus seis comidas diarias, priorizando alimentos densos en nutrientes.
Entre sus elecciones cotidianas destacan cortes de carne de alta calidad (como el ribeye y el tomahawk), acompañados de huevos, pescado fresco como la lubina, espárragos, arroz frito y pan de masa madre.
El punto central de la polémica radica en su preferencia por la casquería y los lácteos sin tratar. El atacante incluye habitualmente corazón e hígado de res en su menú, elementos que valora como "superalimentos" por su enorme aporte de hierro y vitaminas del complejo B.
Asimismo, suele endulzar sus platos con miel cruda y considera la leche de vaca recién ordeñada y no pasteurizada como su "poción mágica" para desayunar.
No obstante, esta rutina alimentaria de aproximadamente 6.000 calorías diarias ha encendido las alarmas de los especialistas de la salud. Organismos internacionales advierten que la ingesta de leche cruda eleva drásticamente el riesgo de contraer infecciones bacterianas graves, tales como Salmonella o E. coli.
Por otro lado, los expertos señalan que el consumo desmedido de vísceras como el hígado exige mucha moderación, ya que puede derivar en un cuadro de toxicidad por exceso de vitamina A.
Para complementar su nutrición y mantener la flexibilidad en la ingle y las caderas, el futbolista sigue un estricto orden cronológico: por la tarde combina terapias de luz roja para los tejidos con sesiones de sauna y baños de hielo.
Al caer la noche, mantiene la tradición de consumir lasaña casera preparada por su padre antes de los partidos, asegurando así la carga de carbohidratos necesaria. Los profesionales enfatizan que este plan funciona para él debido a su disciplina y desgaste extremo, por lo que intentar imitarlo en casa sin supervisión médica resulta altamente peligroso