07/04/2026 06:50:00 a. m.
Despertar por la mañana y recibir un mensaje de felicitación de la familia o los amigos porque es el día de tu santo es una costumbre muy bonita. Es algo que se hace desde hace muchísimos años, exactamente desde la Edad Media.
En ese tiempo, la Iglesia empezó a elegir días del año para recordar a las personas que hicieron cosas importantes por su religión o que fueron un gran ejemplo de bondad.
Hoy, 4 de julio, recordamos principalmente a una mujer que prefirió buscar la paz y ayudar a los más necesitados en lugar de disfrutar de los lujos de ser reina: Santa Isabel de Portugal.
Nació con el nombre de Isabel de Aragón (era nieta del famoso rey Jaime I el Conquistador) y se convirtió en reina de Portugal al casarse con el rey Dionisio. En vez de vivir cómodamente en su palacio, siempre se preocupó por cuidar a los enfermos, a los huérfanos y a los ancianos.
Mandó hacer hospitales, albergues para la gente sin recursos, casas para niños huérfanos y escuelas gratuitas.
Su mayor logro fue usar la palabra para evitar que los reyes de Europa se fueran a la guerra a inicios de los años 1300. Incluso logró detener las peleas entre su propio esposo y su hijo Alfonso, quien estaba muy enojado con su padre.
Cuando su esposo murió, Isabel hizo un viaje de fe a Santiago de Compostela para regalar su corona y luego se convirtió en monja. Murió en el año 1336, justo cuando intentaba detener otra pelea familiar, esta vez entre su hijo y su nieto.
Si conoces a alguien que se llame Isabel, hoy es su día. También puedes felicitar a las que se llamen: Anabel, Annabel, Eli, Elisabet, Elisabeth, Elsa, Isabela, Lisa, Mabe o Mabel.
No te confundas con el 5 de noviembre, que es el día de otra Santa Isabel, la mamá de San Juan Bautista y prima de la Virgen María.
Además de la reina de Portugal, la Iglesia católica también recuerda hoy a este grupo de santos y beatos (personas que están en camino a ser santas):