07/02/2026 06:13:00 p. m.
La noche del día miércoles 24 de junio de 2026, quedará marcado para siempre en la historia de Venezuela al ser blanco de dos poderosos terremotos que ocasionaron un centenar de fallecidos, lesionados y la angustia de todo un país al quedar devastado por este terrible fenómeno de la naturaleza.
Y es que Venezuela fue sacudido por completo por dos terremotos de 7.2 y 7.5 en la Escala de Richter, dejando a su paso total destrucción y pánico entre miles de personas que salieron de sus casas y edificios para ponerse a salvo tras los intensos movimientos telúricos.
Tras los devastadores terremotos que le han dado la vuelta al mundo entero, la ayuda internacional ya se ha hecho presente donde naciones como México, Estados Unidos, entre otros, han mandado equipos especializados para rescatar a personas atrapadas entre los escombros.
Varios países ya han puesto su granito de arena para ayudar a la población venezolana, entre ellos un grupo de rescatistas de El Salvador quienes no han parado de buscar a sobrevivientes entre los escombros de edificios derrumbados por los terremotos.
Dicho grupo salvadoreño ha realizado labores de búsqueda y rescate en varfias zonas afectadas por loe terremotos, donde uno de ellos recibió el mejor regalo de cumpleaños por parte del pueblo venezolano.
El rescatista salvadoreño José Alexander Reyes Portillo, celebró un año más de vida mientras participaba en las operaciones de emergencia para localizar y auxiliar a personas afectadas por el desastre.
Al estar lejos de su familia y no poder celebrar su cumpleaños a su lado, vecinos venezolanos organizaron una pequeña celebración para agradecer su labor.
los habitantes consiguieron un pastel y, en medio del despliegue de herramientas y equipos de salvamento, reunieron a varias personas para cantarle el tradicional "Feliz cumpleaños".
Durante la celebración improvisada, Jospe Alexander recibió las felicitaciones de ciudadanos y compañeros de trabajo. Las imágenes muestran al rescatista rodeado de personas que aprovecharon una pausa en las labores para reconocer el esfuerzo realizado por los equipos de emergencia.