07/02/2026 11:13:00 a. m.
El reciente doble terremoto que sacudió a Venezuela ha puesto bajo la lupa a uno de los proyectos más grandes del gobierno socialista: la Gran Misión Vivienda.
Este programa de departamentos sociales, iniciado por el fallecido expresidente Hugo Chávez y continuado por el ahora detenido mandatario Nicolás Maduro, prometía hogares seguros y dignos para las familias de bajos recursos.
Sin embargo, tras el sismo, varios de estos edificios colapsaron o quedaron completamente dañados. El desastre ha hecho que ingenieros y arquitectos exijan de inmediato una auditoría al gobierno de Delcy Rodríguez para revisar las condiciones del resto de los complejos habitacionales del país.
La zona costera de La Guaira fue una de las más afectadas por el movimiento telúrico del pasado miércoles 24 de junio. Al menos dos de las urbanizaciones sociales más grandes de la región sufrieron daños tan graves que quedaron completamente inhabitables:
Complejo Ciudad Hugo Chávez Frías: Inaugurado en 2013, este enorme desarrollo cuenta con 3,400 departamentos distribuidos en 192 edificios de cuatro pisos. Tras el sismo, las estructuras cedieron en sus bases, se inclinaron y mostraron enormes grietas. Ante el peligro de derrumbe, los habitantes tuvieron que ser desalojados de emergencia.
Urbanización Luisa Cáceres de Arismendi: Finalizada en 2015, también en el sector de Playa Grande, sufrió colapsos estructurales graves que obligaron a la evacuación total de sus residentes.
A nivel general, las autoridades reportaron que 189 edificaciones se desplomaron por completo debido al sismo, principalmente distribuidas entre Caracas y La Guaira.
Aunque un terremoto de gran magnitud destruye tanto obras públicas como privadas, el desplome de estas viviendas revivió viejas denuncias sobre la mala calidad de los materiales y la supuesta corrupción en los contratos de construcción.
Al caerse las paredes y vigas de los edificios de la Misión Vivienda, quedaron a la vista materiales que llamaron la atención de los especialistas, como tablas de madera, vigas delgadas y espuma de poliuretano amarilla en zonas donde se requería concreto armado y acero.
Además, los vecinos informaron que algunos edificios colapsaron no solo por el movimiento del suelo, sino por explosiones en cadena de garrafas de gas que no contaban con sistemas de protección adecuados.
El Colegio de Ingenieros de Venezuela recordó que ya existían informes previos que advertían sobre el deterioro prematuro, las filtraciones y las grietas en estas viviendas entregadas hace menos de diez años.
Richard Casanova, director del Colegio de Ingenieros de Venezuela, explicó que el factor geográfico jugó un papel determinante en la destrucción. La Guaira es un territorio estrecho atrapado entre el mar Caribe y las montañas de la cordillera del Ávila.
Los suelos de esta zona son blandos y arenosos, lo que amplifica las ondas de los terremotos y facilita los deslizamientos de tierra.
Los expertos señalan que construir complejos tan grandes en estos terrenos requería de estudios de suelo extremadamente rigurosos y cimientos especiales, información técnica que el gobierno nunca hizo pública durante la ejecución del proyecto.
Las familias que perdieron sus hogares en los complejos de La Guaira están siendo trasladadas de forma temporal a refugios habilitados en Caracas.
Mientras tanto, la comunidad técnica de ingenieros y arquitectos insiste en que es urgente revisar el resto de las estructuras de la Gran Misión Vivienda para prevenir una nueva tragedia, ya que miles de ciudadanos siguen viviendo en edificios que podrían presentar las mismas fallas de construcción.