07/02/2026 11:38:00 a. m.
La decisión de Estados Unidos de no extender automáticamente el T-MEC por otros 16 años aumentó la incertidumbre para el campo mexicano; sin embargo, para la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), el factor que puede pesar en la negociación es que Estados Unidos también necesita las frutas y hortalizas mexicanas.
El gobierno estadounidense rechazó la renovación automática del tratado comercial hasta 2042, como lo planteaban México y Canadá, y optó por mantener vigente el acuerdo hasta 2036 bajo un esquema de revisiones anuales. Esto no cancela el T-MEC, pero sí abre un periodo de incertidumbre para sectores exportadores, incluido el agrícola.
El presidente de CAADES, Jesús Rojo Plascencia, señaló que México y Estados Unidos mantienen una relación agroalimentaria complementaria, por lo que consideró que ambas economías tienen incentivos para alcanzar acuerdos favorables.
"Ellos dependen en un 66 o 70 por ciento de las frutas y hortalizas de nuestro país, así como nosotros dependemos en un 60 por ciento de granos y oleaginosas del país vecino. Nos necesitamos tanto ellos como nosotros", expresó.
Rojo Plascencia explicó que esta interdependencia es clave para mantener el abasto y los precios de la canasta básica en ambos lados de la frontera, especialmente en productos frescos que México exporta de manera importante hacia el mercado estadounidense.
La postura de Washington implica que el T-MEC seguirá operando con sus reglas actuales, pero será revisado cada año durante un periodo que podría extenderse hasta 2036 si no hay consenso para renovarlo por 16 años más. En cualquier revisión anual, los tres países todavía podrían acordar una prórroga del tratado.
Para Sinaloa, este nuevo escenario mantiene en alerta a los productores de tomate, chile, pepino, berenjena y otras hortalizas, quienes necesitan certidumbre para definir superficies de siembra, compra de semillas, preparación de plántulas y financiamiento del próximo ciclo agrícola.
"Los productores tienen que tener certidumbre para poder hacer su planeación del nuevo ciclo agrícola. Al momento de no tener nada claro, pues también están cautelosos de hacer un programa para el próximo ciclo", indicó.
Aunque el panorama comercial se volvió más incierto, CAADES confía en que prevalecerá el interés económico de ambos países, ya que el intercambio agrícola ha permitido sostener el abasto de alimentos frescos en Estados Unidos y dar salida a la producción hortícola mexicana.