06/30/2026 05:03:00 p. m.
El proyecto de la planta de fertilizantes de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo no generará contaminación en la bahía ni provocará la mortandad de especies marinas, afirmó Federico Páez Osuna, investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) adscrito al Instituto de Ciencias del Mar y Limnología en la unidad Mazatlán.
En conferencia de prensa, el especialista en impacto ambiental desmintió las versiones de grupos opositores, explicando que, a diferencia de lo que se difunde en las protestas, la planta no verterá residuos de amoníaco al mar, ya que el objetivo de la infraestructura es producir, empacar y comercializar dicho producto, no desecharlo.
Señaló que el único afluente físico será el agua utilizada para el sistema de enfriamiento, cuyo efecto térmico o de salinidad quedará estrictamente localizado en una parcela marina de aproximadamente dos a tres hectáreas.
"La planta no va a estar tirando ahí el amoniaco. No va a tener residuos al mar. No, la planta lo va a producir y la planta lo va a empacar y te lo va a vender, y tú te lo llevas. Entonces, ¿hay tal residuo al mar? Para nada", dijo.
Páez Osuna detalló que la succión de agua requerida para la operación de GPO es significativamente menor a la de una termoeléctrica convencional y equivale apenas al consumo de una granja de cultivo de camarón de entre 130 y 150 hectáreas.
Asimismo, destacó que la empresa implementará torres de enfriamiento y tratamientos específicos para mitigar el impacto térmico del agua antes de ser devuelta al medio ambiente.
El investigador cuestionó la efervescencia de las manifestaciones locales al contrastar el escenario con el panorama internacional, mencionando que en el mundo operan 320 plantas de amoníaco -32 de ellas en Estados Unidos- sin que se registren conflictos sociales de esta magnitud.
Ante esto, sugirió la posibilidad de que existan intereses comerciales orientados a mantener la importación permanente de fertilizantes en el país.
Finalmente, el académico calificó la ubicación del proyecto en Topolobampo como viable debido a la alta disponibilidad de gas natural y la infraestructura portuaria necesaria para su operación.
Además, exhortó a las autoridades, académicos y medios de comunicación a proveer información completa y con sustento científico a la población para evitar la manipulación del tema, y confió en que la planta pueda coexistir con las actividades pesqueras de la región de la misma forma en que lo ha hecho la industria de la camaronicultura durante las últimas tres décadas.