06/30/2026 07:15:00 a. m.
Los hogares que excedan el consumo permitido en su región pueden ser enviados a la Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC), donde el costo de la electricidad aumenta considerablemente.
Con la temporada de calor y el uso intensivo de ventiladores y aires acondicionados, miles de familias mexicanas podrían enfrentar un fuerte incremento en su recibo de luz si rebasan el límite de consumo establecido por la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
La razón es la Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC), un esquema que elimina el subsidio gubernamental para los usuarios cuyo consumo promedio supera los niveles permitidos de acuerdo con la zona climática donde viven.
Cada contrato de servicio eléctrico pertenece a una tarifa residencial que determina el consumo máximo permitido antes de perder el subsidio. Este dato aparece en la parte superior del recibo de luz.
Los límites son diferentes según la temperatura promedio de cada región:
Si el consumo promedio anual rebasa esos parámetros, el usuario es reclasificado automáticamente a la DAC.
La principal diferencia es que desaparece el subsidio que normalmente reduce el costo de la energía eléctrica.
Esto provoca que el precio por cada kilowatt-hora aumente considerablemente, además de aplicarse un cargo fijo mensual, por lo que el recibo puede multiplicarse en comparación con el monto que normalmente paga una familia.
En estados donde las altas temperaturas obligan al uso constante del aire acondicionado, el riesgo de llegar a esta tarifa es mayor durante los meses de verano.
Después de ese periodo, el titular del servicio deberá solicitar formalmente la reclasificación ante la CFE, presentando el historial de consumo para demostrar que redujo de manera sostenida la demanda eléctrica.
Especialistas en eficiencia energética recomiendan adoptar hábitos de ahorro para mantener el consumo bajo control:
Con la instalación de medidores digitales en un mayor número de viviendas, los usuarios pueden vigilar con mayor precisión su consumo y tomar decisiones antes de que el recibo se dispare.
Mantenerse dentro del límite de la tarifa correspondiente no solo ayuda a ahorrar electricidad, sino que también permite conservar el subsidio que reduce significativamente el costo del servicio.