06/29/2026 04:54:00 p. m.
A partir de julio de 2026, los usuarios que acostumbran retirar fuertes cantidades de efectivo en sucursales bancarias deberán prepararse para un cambio importante. Instituciones financieras en México comenzarán a aplicar nuevas medidas de seguridad que podrían modificar la forma en la que algunos clientes acceden a su dinero.
La nueva disposición estará enfocada específicamente en operaciones de alto monto y tiene como objetivo reforzar la protección contra delitos financieros, reducir casos de suplantación de identidad y fortalecer los mecanismos de prevención de lavado de dinero.
El requisito entrará en vigor a partir del 1 de julio de 2026 y aplicará para retiros en efectivo de 140 mil pesos o más realizados directamente en ventanilla. En esos casos, los usuarios deberán presentar una identificación oficial vigente y además validar al menos un dato biométrico, como huella dactilar o reconocimiento facial, dependiendo de la tecnología disponible en cada sucursal.
La medida no afectará operaciones cotidianas como retiros menores o movimientos realizados desde cajeros automáticos y practicajas. El protocolo estará enfocado únicamente en transacciones consideradas de mayor riesgo debido a las cantidades manejadas.
Otro aspecto que llama la atención es que la validación también aplicará a la persona que físicamente acuda a realizar el movimiento. Esto significa que, si un tercero realiza el retiro en representación del titular, será esa persona quien deberá identificarse y proporcionar los datos requeridos para completar la operación.
Instituciones bancarias de presencia nacional ya comenzaron a informar sobre estos ajustes a sus clientes para evitar retrasos y complicaciones durante la implementación del nuevo sistema. La recomendación para los usuarios es verificar con anticipación que documentos como la credencial para votar o pasaporte se encuentren vigentes y mantener actualizados sus datos registrados en el banco.
Aunque para muchos clientes el proceso diario seguirá funcionando de manera normal, quienes realizan movimientos elevados de dinero deberán adaptarse a un esquema con mayores filtros de seguridad. El objetivo, aseguran las autoridades y el sector financiero, es que el dinero llegue a las manos correctas y reducir riesgos dentro del sistema bancario mexicano.