06/26/2026 11:26:00 a. m.
Si eres de Sinaloa o te apasionan los negocios y la moda, seguro te suena el nombre de José Ignacio de Nicolás Gutiérrez.
Este empresario originario de Culiacán es la mente maestra detrás de una de las marcas de ropa deportiva más importantes de México que recientemente asumió un rol muy importante para la comunidad internacional en el estado.
En febrero de este año 2026, José Ignacio de Nicolás fue nombrado oficialmente como cónsul honorario de España en Sinaloa.
Este nombramiento, entregado por el embajador de España en Monterrey, Vicente J. Mas Taladriz, marca un momento clave tanto para su carrera como para las relaciones entre ambos lugares.
José Ignacio de Nicolás Gutiérrez creció en Culiacán y se mudó a Guadalajara para estudiar la carrera de Administración y Finanzas en la Universidad Panamericana.
Desde entonces, su visión de negocios lo ha llevado a explorar y, de manera exitosa, consolidarse en sectores muy diversos:
Su proyecto más conocido y con mayor proyección nacional es MAJA Sportswear, una marca que nació de una necesidad muy sinaloense y que hoy viste a todo México.
La marca nació en Sinaloa con una idea simple pero brillante: crear ropa cómoda y funcional para la pesca y las actividades bajo el sol. Con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en una firma consolidada con presencia en todo el país y alianzas con marcas globales de la talla de Jeep®.
Estas son sus características principales:
Asumir el cargo de cónsul honorario tiene un significado muy profundo y personal para José Ignacio. Su padre ocupó exactamente este mismo puesto entre 1980 y 2005, por lo que se trata de un legado familiar de servicio que ahora regresa a sus manos.
"Mi intención no es superar el trabajo de mi padre, sino seguir trabajando como puente entre el estado de Sinaloa y la gran comunidad española que hay en Sinaloa", expresó el empresario durante su toma de protesta.
Para entenderlo de forma sencilla: un cónsul honorario no es un diplomático de carrera, sino un ciudadano distinguido y con un fuerte arraigo local al que un país extranjero (en este caso, España) le encomienda la tarea de representar sus intereses y cuidar a su gente en una región específica.
Sus principales funciones son: