06/24/2026 11:27:00 a. m.
Históricamente golpeado por la violencia y la delincuencia, ha surgido un fenómeno que divide opiniones: el denominado "Batman de Lagos de Moreno".
Este supuesto justiciero anónimo ha cobrado notoriedad por capturar a presuntos delincuentes por mano propia, una reacción que refleja el hartazgo ciudadano ante la inseguridad que azota a la región desde hace varios años.
Lo que inicialmente pareció un evento aislado se transformó rápidamente en un patrón sistemático. En un lapso de apenas diez días, al menos cinco individuos señalados por robo de motocicletas han sido blanco de este vigilante.
El modus operandi es idéntico en cada caso: las víctimas son inmovilizadas con cinta gris y atadas a postes de alumbrado público. Además de la retención física, el agresor les dibuja bigotes en el rostro, les escribe la palabra "ratero" en la frente y coloca cartulinas con mensajes explicativos sobre los delitos que presuntamente cometieron.
El incidente más reciente ocurrió el pasado 17 de junio, cuando dos jóvenes de aproximadamente 18 años fueron localizados en estas condiciones, con la boca tapada y junto a la motocicleta que aparentemente habían sustraído.
Mientras que en plataformas digitales un sector de la población civil respalda y celebra las acciones de este misterioso personaje, el panorama legal es muy distinto.
La Fiscalía del Estado de Jalisco ya tomó cartas en el asunto y abrió carpetas de investigación bilaterales. Por un lado, se indaga la responsabilidad de los retenidos en los robos denunciados; por el otro, se investigan las agresiones físicas y la violencia ejercida contra ellos, dado que estos actos constituyen un delito autónomo.