06/23/2026 03:18:00 p. m.
Dice la famosa creencia popular que el 24 de junio, Día de San Juan, tiene que llover a fuerzas en México y, si tenías la duda de si este año se va a cumplir, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya dio su reporte, revelando que va a llover en casi todo el país.
La combinación de dos ondas tropicales, humedad entrando por ambos océanos y varias zonas de inestabilidad van a provocar nubes de tormenta, aguaceros y chubascos en la gran mayoría de los estados.
La única zona que se va a salvar de las lluvias es la península de Baja California.
El reporte del SMN advierte que en el sur y el occidente del país el agua va a caer con todo. Si vives en alguno de estos estados, toma tus precauciones porque se esperan tormentas intensas:
Para la zona central de México, el Día de San Juan también va a estar pasado por agua, sobre todo durante la tarde y la noche. Se pronostican aguaceros fuertes y chubascos en:
En el resto del país, incluyendo estados del norte como Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Durango, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, así como en la península de Yucatán (Campeche, Yucatán y Quintana Roo), el cielo estará nublado y se esperan lluvias más ligeras o chubascos aislados a lo largo del día.
A pesar de que San Juan va a traer nubes y agua a la mayor parte del territorio, la ola de calor no da tregua en el norte y noroeste. El termómetro se va a poner de miedo en varias zonas donde, además de no llover, el sol va a estar a plomo:
Esta famosa creencia es una mezcla muy curiosa de tradición católica, ritos prehispánicos y mera coincidencia con el clima de México.
La Iglesia católica celebra el 24 de junio el nacimiento de San Juan Bautista, el personaje bíblico que se dedicaba a bautizar a la gente utilizando agua (incluyendo al propio Jesús) en el río Jordán.
Por esta razón, el imaginario popular siempre ha relacionado a este santo con el agua y la purificación.
Por su parte, antes de la llegada de los españoles, los pueblos indígenas celebraban entre los meses de junio y septiembre grandes fiestas dedicadas a Tláloc (el dios de la lluvia) para agradecerle y pedirle buenas cosechas.
Cuando llegó la evangelización, los sacerdotes juntaron la fiesta de Tláloc con la de San Juan Bautista.
Más allá de la fe, la realidad es que el 24 de junio coincide exactamente con el inicio formal del verano y el establecimiento de la temporada de huracanes, ciclones y ondas tropicales en México.
Al ser finales de junio, una época donde meteorológicamente ya llueve casi diario en el centro del país, nuestros antepasados asociaron los aguaceros con el día del santo.