06/17/2026 04:39:00 p. m.
Comenzar la mañana revisando el calendario católico se ha convertido en una bonita tradición para muchos, ya sea por fe o para saber a quién del trabajo o la familia le toca felicitación.
Desde gemelos que inspiraron leyendas de milagros hasta identidades ocultas en monasterios, aquí te contamos todo lo que debes saber de los santos de este jueves 18 de junio.
Eran gemelos y vivieron en tiempos en los que ser cristiano en Roma era muy peligroso. Los metieron en problemas por su fe y, aunque su familia les rogaba que "se hicieran los desentendidos" para salvar el pellejo, ellos se mantuvieron firmes y terminaron convenciendo a toda su familia de seguir su camino.
Siglos después, en 1685, en Badajoz, España, cayó un rayo que prendió un polvorín (un almacén de pólvora).
La gente se puso a rezarles a estos gemelos y, según la tradición, el fuego se detuvo de forma casi mágica justo antes de que todo explotara. Por eso, en esa ciudad los tienen como sus patronos de cabecera.
Cuando Marina era muy joven, su mamá murió y su papá decidió irse a vivir a un monasterio. Como en ese entonces no dejaban entrar mujeres, Marina tomó una decisión drástica: se cortó el cabello, se puso ropa de hombre y se hizo llamar "Marino".
Vivió así años, bajo perfil, hasta que alguien la acusó injustamente de haber dejado embarazada a una joven.
El "monje Marino" fue expulsado y vivió años en la calle, en la pobreza extrema, cuidando al niño que ni siquiera era suyo.
Se aguantó la humillación sin decir la verdad para no romper sus votos. Solo cuando murió y los otros monjes prepararon su cuerpo, se dieron cuenta de que siempre fue mujer.
Nacido en Venecia, San Gregorio decidió que ser cardenal y obispo no era sinónimo de andar entre sedas. Vendió todo lo que tenía, vivía de forma súper sencilla y se recorría todas sus parroquias para asegurarse de que la gente estuviera bien.
Se hizo famoso por ser un "maestro de barrio": les enseñaba catecismo a los niños explicándoles todo en su propio dialecto, para que no hubiera confusiones. Fue canonizado en 1960 por el Papa Juan XXIII, quien siempre lo tuvo como su gran ejemplo de servicio.