06/08/2026 07:20:00 a. m.
Mientras muchos destinos turísticos elevan sus precios durante todo el año, existe un Pueblo Mágico en Guanajuato donde es posible disfrutar un fin de semana completo por menos de 2 mil pesos.
Se trata de Mineral de Pozos, una antigua comunidad minera que pasó de ser un pueblo fantasma a convertirse en uno de los destinos más accesibles y sorprendentes del país.
Ubicado a poco más de tres horas de la Ciudad de México, este poblado guarda entre sus calles de piedra siglos de historia, ex haciendas mineras, experiencias poco convencionales y una oferta gastronómica que mezcla tradición con sabores difíciles de encontrar en otros lugares.
Mineral de Pozos vivió épocas de gran prosperidad gracias a la minería, pero también sufrió dos abandonos masivos que lo dejaron prácticamente deshabitado. Con el paso de los años, sus vestigios industriales se transformaron en atractivos turísticos y en 1982 fue reconocido como Monumento Histórico Nacional.
Actualmente, sus enormes estructuras de piedra y antiguos hornos mineros atraen a viajeros interesados en la historia, la fotografía y el turismo alternativo.
Uno de los recorridos favoritos de los visitantes es el de las ex haciendas mineras. Entre las más populares destacan Santa Brígida, famosa por sus hornos piramidales; San Rafael; El Triángulo; 5 Señores y San Baldomero.
Para quienes buscan aventura, las cuatrimotos permiten recorrer los caminos de terracería y descubrir rincones poco conocidos del pueblo por alrededor de 350 pesos por hora para dos personas.
Además, algunas de las antiguas minas permanecen abiertas al turismo. La mina Centenario, por ejemplo, ofrece recorridos guiados ideales para familias y visitantes que desean conocer cómo era la vida bajo tierra durante el auge minero.
Experiencias únicas que solo existen en Pozos
Más allá de la historia minera, Mineral de Pozos alberga propuestas difíciles de encontrar en cualquier otro destino mexicano.
La Casa del Venado Azul resguarda uno de los talleres más antiguos de instrumentos musicales prehispánicos, visitado por artistas nacionales e internacionales. En este espacio también se ofrecen sesiones de musicoterapia y actividades relacionadas con tradiciones ancestrales.
Por otro lado, el Spa Vopper presume ser el único spa de cerveza en México, donde los visitantes pueden relajarse en barriles con cerveza artesanal mientras disfrutan una degustación.
El recorrido puede completarse con una visita al Rancho de Lavanda, un espacio dedicado al cultivo y transformación de esta planta en aceites, jabones y otros productos artesanales.
La gastronomía local también forma parte de la experiencia. Entre los platillos más representativos destacan los escamoles, chinicuiles y chapulines, ingredientes tradicionales que forman parte de la cocina mexicana desde tiempos prehispánicos.
Para acompañar los alimentos, los visitantes suelen probar el colonche, una bebida fermentada elaborada con tuna roja que conserva una larga tradición en la región.
De acuerdo con estimaciones turísticas, una estancia de dos noches y dos días puede costar desde 1,600 pesos por viajero si se comparte hospedaje y transporte, una cifra considerablemente menor a la de muchos destinos de playa o ciudades coloniales del país.
Con historia, paisajes singulares y experiencias fuera de lo común, Mineral de Pozos demuestra que no es necesario gastar una fortuna para disfrutar una escapada memorable en México.