06/03/2026 01:13:00 p. m.
Coca-Cola volvió a demostrar por qué es una de las marcas más creativas del mundo con una campaña que transforma un objeto cotidiano en experiencia de marca: los "CokeSticks", palillos chinos diseñados con la forma e identidad de Coca-Cola.
Los "CokeSticks" están fabricados en acero inoxidable apto para uso alimentario, lo que los hace reutilizables, duraderos y seguros para comer. Su diseño no fue casualidad: la forma se ideó a partir de la posición natural que adoptan los dedos al sostener palillos chinos, logrando un objeto ergonómico, útil y con el aspecto ideal para que el público reconozca inmediatamente a la marca. Es decir, no solo sirven para comer, también comunican.
Coca-Cola repartió los "CokeSticks" de forma estratégica en restaurantes y plataformas de reparto. Gracias a esta acción, más de 88.000 personas obtuvieron el artículo en los establecimientos asociados y en envases diseñados especialmente para la campaña. La idea: colarse en un momento clave de consumo, el del delivery y la comida asiática, y convertir un gesto tan simple como comer con palillos en un recordatorio de marca.
Esta iniciativa es la prueba de la capacidad que tienen las grandes compañías para capitalizar elementos de su identidad y generar interés por su marca, incluso en lugares donde antes no tenía tanto arraigo cultural. Los "CokeSticks" son ejemplo de cómo los artículos promocionales están evolucionando: pasan de ser productos básicos a piezas prácticas para el uso diario, con diseño y funcionalidad.
La campaña se suma a una serie de acciones recientes de Coca-Cola enfocadas en experiencias personalizadas y conexión emocional. En 2025 relanzó "Share a Coke" con nombres y apodos en más de 120 países, activaciones digitales y máquinas de etiquetado en puntos de venta. También ha apostado por ediciones limitadas, IA y experiencias para la Generación Z en campañas como la del Año Nuevo Chino.
Con los "CokeSticks", Coca-Cola no vende solo un refresco: vende un momento. Unos palillos que hacen que pedir sushi, ramen o noodles se sienta distinto, divertido y, sobre todo, instagrameable. Porque si algo sabe hacer la marca es convertir cada sorbo y ahora cada bocado en una invitación a compartir.
Por ahora la distribución se limitó a mercados seleccionados a través de restaurantes aliados y apps de delivery durante la campaña. Coca-Cola no ha confirmado si los pondrá a la venta, pero el éxito de los más de 88 mil ejemplares repartidos deja claro que la gente sí quiere comer con estilo... y con Coca-Cola.