05/26/2026 07:11:00 a. m.
La vigilancia en las carreteras federales de México entra oficialmente en una nueva etapa. Con la publicación de una reforma al Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal, la Guardia Nacional amplía de manera significativa sus facultades y se convierte en la máxima autoridad operativa en vías federales del país.
El decreto, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum y publicado este 25 de mayo en el Diario Oficial de la Federación, modifica decenas de disposiciones que fortalecen el control sobre automovilistas, transporte de carga y operadores del autotransporte federal.
Uno de los cambios más relevantes establece que las órdenes emitidas por elementos de la Guardia Nacional tendrán:
Con la reforma, la Guardia Nacional ya no solo realizará labores preventivas o patrullajes, sino que ahora podrá:
Además, los elementos podrán participar en revisiones médico-toxicológicas y elaborar dictámenes técnicos en accidentes viales.
El nuevo reglamento también endurece las medidas contra conductores que circulen bajo efectos del alcohol o sustancias prohibidas. Las pruebas de detección serán obligatorias y la negativa a cumplir instrucciones de la autoridad podría derivar en detenciones inmediatas y puesta a disposición ante el Ministerio Público.
El endurecimiento de las reglas impactará especialmente al autotransporte federal. Camiones de carga, autobuses y remolques estarán sujetos a mayores controles operativos, incluyendo revisiones físico-mecánicas, supervisión de sistemas de frenado, bitácoras obligatorias y documentación electrónica.
Las nuevas disposiciones llegan en un momento clave para el país, marcado por el crecimiento del nearshoring, el aumento en el movimiento de mercancías y el incremento en robos al transporte de carga en corredores estratégicos.
Con ello, el gobierno federal busca reforzar la seguridad vial, mejorar el control operativo y reducir riesgos en las principales rutas comerciales de México.
Aunque la Guardia Nacional ya asumía funciones carreteras desde la desaparición de la Policía Federal de Caminos, la reforma formaliza y amplía su papel como autoridad central del tránsito federal.
A partir de ahora, la corporación tendrá capacidad legal para supervisar, sancionar y controlar prácticamente todas las operaciones relacionadas con la circulación en vías federales.
El cambio representa una de las modificaciones más profundas al esquema de vigilancia carretera en los últimos años y anticipa una presencia mucho más estricta de la autoridad en autopistas y corredores logísticos del país.