05/22/2026 10:56:00 a. m.
Los nuevos ajustes al IEPS están cambiando hábitos de consumo en México, pero no como el Gobierno esperaba. Mientras la recaudación por cigarros ya rebasó 43% de la meta anual en solo enero, el cobro por refrescos va lento y las empresas reportan caídas en ventas.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, en enero 2026 el Gobierno recaudó 32,020 millones de pesos por IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios) de refrescos, tabaco, apuestas y sorteos.
El Gobierno aumentó el IEPS de bebidas azucaradas de $1.64 a $3.08 por litro, un alza de 87.07%. Forma parte de los "impuestos saludables" que también aplican a tabaco y videojuegos violentos.
La presidenta Claudia Sheinbaum dijo que no es una medida recaudatoria sino de salud. El subsecretario Eduardo Clark explicó que buscan reducir 7% el consumo de refresco en los primeros dos años y recaudar 41,000 mdp extras destinados íntegramente a salud.
Refrescos sí bajan
Coca-Cola confirmó que el incremento al IEPS redujo los volúmenes de venta en México. La caída fue lo suficientemente relevante para compensarla con crecimiento en Brasil y Centroamérica.
Los precios subieron: botellas retornables de 2.5 y 3 litros pasaron de $34-$44 a $40-$50 pesos. Son aumentos de $6 a $10 por producto, alzas de 15% a 20%.
Aunque Hacienda ya cobró casi la mitad de su meta anual en enero, especialistas señalan que el consumo no ha disminuido. La recaudación refleja más una finalidad fiscal que un cambio de hábitos.
Pequeños comercios de abarrotes reportan caídas de hasta 20% en ventas y calculan una baja de 14% en el gasto de su clientela por impuestos a refrescos y botanas.
México es el país con mayor consumo de refresco en el mundo: 166 litros por persona al año. El gasto actual en atender enfermedades vinculadas al consumo asciende a 180,000 mdp anuales.
"Si seguimos bajo esta senda, nuestro país no será capaz de soportar la carga", advirtió Eduardo Clark. Una encuesta citada por Sheinbaum indica que 88% de los mexicanos reconoce los efectos negativos del refresco, pero casi 30% lo consume diario.
El debate está abierto. Edgar Amador, Secretario de Hacienda, dice que el alza busca incentivar hábitos más saludables y financiar costos de enfermedades crónicas. Pero empresas sostienen que no hay evidencia de que el IEPS disminuya el consumo.
Por ahora los números muestran: los mexicanos sí están tomando menos refresco, pero fuman igual o más. Y el fisco va ganando con el tabaco.