05/16/2026 09:20:00 a. m.
La tarde del viernes 15 de mayo quedó marcada por el humo, el caos y la desesperación en la colonia Cañón del Padre, en Tijuana, donde un voraz incendio consumió decenas de viviendas improvisadas y dejó a por lo menos 38 familias prácticamente sin nada.
Lo que comenzó como un incendio en una zona de asentamientos irregulares se convirtió en una emergencia de grandes dimensiones debido a la fragilidad de las construcciones, muchas de ellas elaboradas con madera, cartón y lámina, materiales altamente inflamables que permitieron que el fuego avanzara con rapidez.
Aunque los primeros reportes indicaban que al menos ocho casas habían sido alcanzadas por las llamas, conforme avanzaron las labores de rescate la cifra aumentó considerablemente.
El alcalde de Tijuana informó más tarde que 50 viviendas resultaron afectadas, dejando a 231 personas en situación vulnerable.
"Desde el primer momento trabajamos para salvaguardar a las familias y brindarles apoyo en sus necesidades más apremiantes", expresó el presidente municipal, Ismael Burgueño, a través de sus redes sociales.
Cuatro estaciones de la Dirección de Bomberos de Tijuana participaron en el operativo para contener el siniestro, con apoyo de pipas particulares que abastecieron de agua en medio de la emergencia.
Durante más de seis horas, los cuerpos de rescate combatieron las llamas en distintos frentes para evitar que el fuego continuara extendiéndose entre las viviendas cercanas.
Gracias a la rápida intervención, no se registraron personas lesionadas.
En el lugar, cuatro adultos mayores sufrieron crisis nerviosas y recibieron atención médica inmediata.
Además, autoridades municipales reportaron que 14 perros y un gato fueron auxiliados y puestos bajo resguardo, destacando que las mascotas también forman parte del núcleo familiar afectado.
Apoyo inmediato para las familias damnificadas
El objetivo es atender las necesidades más urgentes de quienes perdieron su patrimonio en cuestión de horas.
La magnitud del incendio provocó restricciones parciales en la circulación sobre la Vía Rápida Alamar, mientras unidades de emergencia trabajaban en la zona.
Desde diversos puntos de la ciudad era posible observar una densa columna de humo, lo que alertó a vecinos y automovilistas que siguieron con preocupación la intensa movilización.
Aunque no hubo víctimas humanas, el incendio dejó una profunda huella entre quienes vieron desaparecer sus hogares y pertenencias.