05/16/2026 06:30:00 a. m.
Con la llegada de las altas temperaturas y el uso constante de aires acondicionados y ventiladores, miles de familias en México han notado un incremento considerable en su recibo de electricidad.
Ante esta situación, la Comisión Federal de Electricidad (Comisión Federal de Electricidad) recomienda revisar detalladamente la gráfica de consumo incluida en cada recibo para evitar cobros excesivos y prevenir el ingreso a la tarifa más costosa para uso doméstico.
La clave está en entender que el cobro de la energía no es fijo. La CFE aplica distintos niveles tarifarios dependiendo del consumo y de las condiciones climáticas de cada región del país.
Si un hogar rebasa ciertos límites de consumo promedio, pierde automáticamente el subsidio del Gobierno Federal y pasa a la Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC), una categoría que puede elevar el monto del recibo hasta en un 300 por ciento.
Por ejemplo, en regiones con clima templado que operan bajo la Tarifa 1, el tope promedio es de 250 kilowatts-hora (kWh) al mes, calculados con base en un año móvil. Una vez rebasado ese promedio, el usuario deja de recibir el subsidio y comienza a pagar un costo significativamente mayor por cada kilowatt consumido.
Antes de llegar a la DAC, el recibo ya puede mostrar aumentos importantes debido al sistema escalonado que utiliza la CFE:
A medida que el hogar consume más electricidad, el precio por unidad también se incrementa.
En la parte posterior o inferior del recibo aparece una gráfica comparativa que muestra el historial de consumo de los últimos bimestres. Esta herramienta permite detectar si el gasto energético está aumentando de forma constante y si el usuario se encuentra cerca del límite que activa la tarifa DAC.
Especialistas del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE) recomiendan revisar periódicamente esta información para tomar medidas preventivas, como reducir el uso de aparatos eléctricos o mejorar la eficiencia energética del hogar.
Entender la gráfica del recibo de la CFE puede marcar la diferencia entre mantener un pago accesible o enfrentar un incremento considerable en la factura de luz. En temporada de calor, cuando el consumo suele elevarse, vigilar estos datos es una herramienta sencilla pero efectiva para proteger la economía familiar.