05/13/2026 07:13:00 a. m.
Con la llegada de mayo también regresa una de las creencias más populares en la gastronomía mexicana: evitar los mariscos durante los meses que no contienen la letra "r" en su nombre.
La advertencia, repetida por generaciones en cocinas, mercados y restaurantes, incluye a mayo, junio, julio y agosto.
En un país como México, donde platillos como el aguachile, el ceviche y los tacos de camarón forman parte esencial de la cultura culinaria, esta recomendación sigue despertando dudas entre quienes disfrutan de los sabores del mar.
La frase surgió mucho antes de que existieran los modernos sistemas de refrigeración. En décadas pasadas, transportar pescados, ostiones, camarones o almejas desde las costas hasta las ciudades era un proceso más lento y menos seguro.
Durante los meses más calurosos del año, las altas temperaturas aceleraban la descomposición de estos productos, aumentando el riesgo de intoxicaciones alimentarias. Para facilitar el recuerdo, se popularizó una regla sencilla: evitar los mariscos en los meses sin "r".
Aunque muchos creen que esta costumbre apareció hace apenas unas décadas, investigaciones del Florida Museum of Natural History sugieren que prácticas similares podrían tener hasta cuatro mil años de antigüedad en distintas culturas del mundo.
El especialista Rafael Carbajal, experto en seguridad alimentaria, señala que la recomendación sigue teniendo sentido, no solo por cuestiones sanitarias, sino porque coincide con la temporada de veda de muchas especies marinas.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural explica que la veda es un periodo en el que se prohíbe temporal o permanentemente la captura de ciertas especies para proteger su reproducción y evitar la sobreexplotación.
Camarón, langosta, ostiones y almejas suelen entrar en estos periodos entre primavera y verano, precisamente durante algunos de los meses sin "r".
Sí, siempre que provengan de establecimientos confiables y se mantengan en condiciones adecuadas de refrigeración.
Los expertos comparan los productos del mar con las frutas de temporada: consumir especies en su mejor momento garantiza mayor frescura, mejor sabor y un menor impacto ambiental.
En otras palabras, sí puedes disfrutar de un buen aguachile o unos tacos de camarón en verano, siempre y cuando el producto sea fresco, esté bien conservado y provenga de fuentes confiables.