05/06/2026 08:17:00 a. m.
En un país donde cambiar de empleo entre el sector público y privado es cada vez más común, una figura legal poco conocida comienza a cobrar fuerza este 2026: la posibilidad de unir semanas cotizadas entre el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.
Aunque no se trata de una fusión institucional, sí representa una "conexión" clave para millones de trabajadores que han construido su vida laboral en ambos sistemas y temen perder años de aportaciones al momento de retirarse.
El mecanismo, conocido como portabilidad de derechos, permite sumar los periodos cotizados en ambas instituciones. Esto significa que quienes han trabajado, por ejemplo, en una dependencia gubernamental y después en una empresa privada o viceversa, pueden consolidar su historial laboral en un solo conteo.
La medida responde a una realidad: la movilidad laboral en México ha fragmentado las cotizaciones, dificultando que muchos trabajadores alcancen las semanas mínimas para pensionarse.
El acceso a este esquema no es automático. Para aprovechar la portabilidad, los trabajadores deben cumplir con ciertos criterios:
Este último punto es clave: si no se pide, las semanas no se unifican.
El procedimiento inicia cuando el trabajador acude a la institución donde desea pensionarse. A partir de ahí, ambas dependencias cruzan información y validan las semanas registradas.
El resultado es un historial unificado que permite alcanzar más fácilmente los requisitos de pensión. Sin embargo, el proceso puede tardar varias semanas debido a la verificación de datos entre sistemas.
Una de las preguntas más frecuentes tiene una respuesta clara: la institución que pagará la pensión será aquella donde el trabajador haya cotizado más tiempo.
Eso sí, el monto final se calculará bajo las reglas del sistema que otorgue la pensión, lo que significa que no siempre se traduce en un ingreso más alto.