05/05/2026 08:19:00 p. m.
Una nueva propuesta impulsada en el municipio de San Pedro Garza García, en Nuevo León, ha encendido el debate público en México: permitir que comercios y plazas comerciales retiren a personas que no consuman dentro de sus instalaciones.
Se trata del programa denominado "Cascaff", una estrategia promovida por autoridades municipales con el objetivo de reforzar la seguridad y mejorar la convivencia en espacios comerciales, sin necesidad de crear nuevas leyes, sino mediante la aplicación de reglamentos ya existentes.
De acuerdo con la información difundida, la propuesta busca otorgar a los establecimientos herramientas legales para solicitar el retiro de personas que permanezcan en plazas sin consumir o que incurran en conductas consideradas inapropiadas.
Entre los puntos clave del programa destacan:
El secretario de Seguridad Pública municipal, José Luis David Kuri, ha señalado que la intención no es vulnerar derechos, sino prevenir conflictos y brindar mayor certeza jurídica a los comerciantes.
Aunque la iniciativa busca mejorar el orden en estos espacios, especialistas han advertido sobre los riesgos que podría implicar su aplicación, particularmente en materia de discriminación.
Y es que conceptos como "no consumo" o "conducta inapropiada" pueden prestarse a interpretaciones subjetivas, lo que podría derivar en la exclusión de ciertos grupos, como jóvenes, adultos mayores o trabajadores informales que utilizan estos espacios como punto de reunión o descanso.
Incluso, se ha señalado que este tipo de medidas podrían limitar el acceso a lugares que, aunque son privados, funcionan como espacios de convivencia pública.
Por ahora, el programa "Cascaff" se encuentra en fase de análisis y será presentado ante el Cabildo para su posible integración al reglamento municipal.
Antes de su eventual implementación, autoridades deberán definir lineamientos claros, capacitar al personal de seguridad y establecer mecanismos de supervisión para evitar abusos.
Aunque la propuesta es local, su alcance podría extenderse a otras ciudades si logra implementarse con éxito. Sin embargo, expertos coinciden en que el verdadero reto será encontrar un equilibrio entre garantizar la seguridad y respetar los derechos de las personas.