05/05/2026 09:08:00 a. m.
El feminicidio de Carolina Flores Gómez, una joven de 27 años y exreina de belleza, continúa generando conmoción y nuevas líneas de análisis a más de dos semanas de ocurrido en un departamento de Polanco, en la Ciudad de México.
Ahora, la difusión de una presunta carta atribuida a su suegra, Erika María señalada como la autora del crimen ha intensificado el debate sobre el trasfondo emocional del caso.
De acuerdo con los reportes, los hechos ocurrieron el pasado 15 de abril de 2026 dentro del domicilio familiar, donde la víctima se encontraba junto a su pareja, su bebé y su suegra.
Cámaras de seguridad instaladas en la vivienda captaron momentos previos al ataque: una plática entre ambas mujeres que escaló hasta que se escucharon detonaciones de arma de fuego.
En medio de la investigación, comenzó a circular en redes sociales un texto que supuestamente habría sido escrito por Erika María. En él, se sugiere un conflicto personal profundo con la víctima:
Sin embargo, hasta el momento, ninguna autoridad ha confirmado la autenticidad de dicha carta ni su inclusión formal en la carpeta de investigación. El documento habría sido filtrado desde el teléfono celular de la sospechosa, donde presuntamente almacenaba mensajes dirigidos a su hijo, sin respuesta.
"Sentía que había perdido todo porque antes de ella éramos felices. No quise hacerle daño, solo quería que me diera mi lugar, era como darle cinturonazos pero por Dios que se disparó sola y llegó un momento que todo se puso oscuro y no sabía qué estaba pasando", mencionó. "Cuando me preguntaste qué había hecho, solo castigarla por grosera y mamona pero no para hacerle daño, yo tenía el arma para protegerme y eso hice".
El caso adquirió notoriedad nacional no solo por la violencia del hecho, sino por los elementos que lo rodean. Parte del ataque quedó registrado en video, lo que ha permitido a las autoridades reconstruir los momentos previos al crimen.
Tras los disparos, la presunta agresora huyó del lugar y abandonó el país al día siguiente. Esto derivó en la emisión de una ficha roja de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), lo que permitió su localización y posterior detención en Venezuela.
Actualmente, Erika María permanece bajo custodia en ese país, mientras se desarrollan los procesos legales correspondientes para su posible extradición a México.
Otro de los aspectos que ha generado cuestionamientos es la reacción del esposo de la víctima, quien se encontraba presente durante el ataque junto con el menor. Según versiones preliminares, la denuncia ante las autoridades se realizó horas después del crimen, lo que habría facilitado la huida de la sospechosa.
Mientras tanto, el caso sigue siendo investigado bajo el protocolo de feminicidio. Las autoridades buscan esclarecer no solo la mecánica de los hechos, sino también el contexto familiar y emocional que pudo haber derivado en la agresión.
La supuesta carta, aunque no verificada, añade un elemento más a un caso que ya de por sí expone tensiones familiares, posibles omisiones y un desenlace violento que continúa exigiendo respuestas.