04/17/2026 09:24:00 a. m.
En el centro de Culiacán se encuentra la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario, el templo católico más emblemático de la capital sinaloense. Con más de 180 años de historia, sus altas torres blancas y su imponente fachada neoclásica no solo marcan el paisaje urbano, también la convierten en punto de encuentro, referencia cultural y corazón espiritual para miles de fieles.
La construcción del templo inició el 22 de mayo de 1842, promovida por el obispo Lázaro de la Garza y Ballesteros ante el deterioro de la antigua parroquia. Levantarla tomó 43 años, pues la obra sufrió varias pausas por los conflictos políticos y las Leyes de Reforma, logrando terminarse hasta 1885.
De estilo neoclásico, el templo sobresale porque visto desde arriba tiene forma de cruz alargada, con sus paredes blancas y los detalles tallados en piedra rosa. En lo más alto se encuentra la figura de San Miguel Arcángel, patrono de Culiacán, que custodia la ciudad desde las alturas y se ha vuelto uno de los símbolos más icónicos de la catedral.
En el interior de catedral hay piezas de arte religioso muy antiguas e importantes. La más antigua es la Virgen del Rosario, que tiene más de 300 años. Otra figura muy querida por la gente es el Cristo Prisionero, al que cada año van a ver cientos de personas para pedirle favores o agradecerle.
En sus más de 100 años, la catedral ha sido testigo de guerras, reformas, nuevos gobiernos y de cómo cambió toda la ciudad. A pesar del tiempo, sus muros siguen de pie y todavía reúnen a fieles que van a rezar y a turistas que quieren conocer la historia y arquitectura de Culiacán.
La Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario se consagra como el punto religioso más importante de la capital sinaloense. Más allá de la fe, es un símbolo de identidad que une a los culiacanenses y recuerda que, en medio de la modernidad, hay tradiciones que permanecen de