04/10/2026 10:44:00 a. m.
En pleno verano, cuando se espera que las lluvias refresquen gran parte del país, un fenómeno climático rompe la rutina: la canícula. En 2026, este periodo volverá a marcar un contraste en el clima nacional, con días de calor intenso, cielos despejados y una pausa temporal en las precipitaciones.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), la canícula no tiene una fecha fija de inicio, pero suele presentarse en la segunda quincena de julio y extenderse durante agosto.
Su duración promedio es de 40 días, aunque puede variar dependiendo de las condiciones atmosféricas de cada año.
A diferencia de las olas de calor que irrumpen de forma abrupta, la canícula se instala de manera gradual. Se trata de una disminución temporal de lluvias dentro de la temporada húmeda, lo que provoca mayor radiación solar y temperaturas más elevadas.
El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua señala que este fenómeno aparece semanas después del solsticio de verano el 21 de junio y coincide con una reducción en la formación de nubes, lo que intensifica la sensación térmica en varias regiones.
Estas regiones comparten condiciones climáticas que favorecen cielos despejados y menor humedad, lo que intensifica el calor durante este periodo.
La canícula no solo eleva las temperaturas; también tiene efectos directos en la vida cotidiana. La disminución de lluvias puede afectar cultivos, aumentar el riesgo de sequías y presionar los sistemas de abastecimiento de agua.
Sin embargo, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México advierten que este fenómeno no siempre coincide con el momento más caluroso del año y puede variar en intensidad. Incluso, mientras algunas regiones experimentan calor extremo, otras pueden seguir registrando lluvias.
En un contexto de cambio climático, este fenómeno adquiere mayor relevancia. No solo representa un periodo de calor, sino una señal de cómo los patrones meteorológicos pueden volverse más variables y extremos.
Mientras tanto, el llamado de las autoridades es claro: mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y seguir los reportes oficiales. Porque, aunque la canícula llegue cada año, sus efectos nunca son exactamente los mismos.