04/07/2026 05:10:00 p. m.
La familia Loaiza se encuentra en el ojo del huracán, pero esta vez no por un nuevo lanzamiento musical o un video de YouTube, sino por una crisis de salud que ha escalado a un escándalo público.
Kimberly Loaiza y su esposo, Juan de Dios Pantoja, se convirtieron en tendencia global luego de ser duramente criticados por pedir donaciones a sus seguidores para cubrir los gastos médicos de la madre de la influencer, la señora Mary Martínez.
La situación comenzó cuando Steff Loaiza, hermana menor de Kimberly, expuso en redes sociales la gravedad de la salud de su madre, quien se encuentra en terapia intensiva.
Lo que inició como síntomas similares a la influenza derivó en una complicación severa por abscesos infectados que requirieron una cirugía de urgencia.
El impacto mediático surgió cuando Steff aseguró que la cuenta hospitalaria ascendía a los 5 millones de pesos y que su famosa hermana no estaba cubriendo el total de los gastos, viéndose obligada a abrir un GoFundMe.
Tras ser señalados de "tacaños" por los internautas, Kimberly y Juan de Dios decidieron romper el silencio.
A través de sus historias de Instagram, ambos compartieron el enlace de recaudación, defendiéndose de las acusaciones de abandono familiar.
"Mami, solo tú sabes que jamás te he negado la ayuda, pero si mi hermana quiere hacer las cosas de esta manera, también ayudaré. Yo te daré mi parte, mamá, y si a alguien le debo explicaciones es a ti", escribió Kimberly Loaiza .
Por su parte, JD Pantoja salió en defensa de su esposa, asegurando que la polémica ha afectado emocionalmente a Kimberly.
El influencer criticó a quienes se suman a la "funa" (linchamiento digital) solo por encajar en la opinión pública, subrayando que lo más importante en este momento es la salud de su suegra.
Uno de los puntos que más avivó las críticas contra los "Jukilop" fue la intervención de Kenia Os.
La cantante y excolega de la pareja, con quien han tenido una rivalidad histórica, realizó una donación de 1.5 millones de pesos, gesto que fue aplaudido por el público y utilizado para cuestionar por qué Kimberly, con una fortuna estimada en millones de dólares, no liquidaba la deuda por completo.
De manera misteriosa, poco después de que la pareja compartiera el link y cuando ya se había recaudado casi la mitad de la meta, la página de GoFundMe desapareció por completo.
Hasta el momento, no se ha aclarado si la cuenta fue dada de baja porque se alcanzó la cifra, si fue bloqueada por reportes de los usuarios o si la familia decidió manejar el asunto de forma privada ante la presión mediática.
Mientras tanto, el debate en redes sociales continúa dividido entre quienes defienden que cada hijo debe aportar según sus posibilidades y quienes acusan a los influencers de lucrar con la buena voluntad de sus fans para proteger su propio patrimonio.